Uribe lanza dura ofensiva contra Petro por salario mínimo de $2 millones
En un pronunciamiento cargado de críticas, Uribe aseguró que el anuncio confirma lo que, a su juicio, ha sido la línea ideológica del actual mandatario.

El aumento del salario mínimo para 2026 desató una nueva tormenta política. El expresidente Álvaro Uribe Vélez arremetió con dureza contra el presidente Gustavo Petro y calificó la decisión de fijar el sueldo mínimo en 2 millones de pesos con auxilio de transporte como una amenaza directa contra el empleo y la estabilidad económica del país.
En un pronunciamiento cargado de críticas, Uribe aseguró que el anuncio confirma lo que, a su juicio, ha sido la línea ideológica del actual mandatario. “Con la tesis de la economía científica se confirma que Petro fue el profesor de Chávez”, dijo, al advertir que este tipo de medidas replican modelos que terminaron afectando gravemente a los trabajadores.
El exmandatario fue más allá y lanzó una de sus frases más contundentes: “Hay ladrones impunes que no han creado un empleo, pero cuando llegan al poder lo destruyen”. Según Uribe, el Gobierno estaría “endulzando el oído de los trabajadores” con cifras llamativas, mientras en la práctica les “amarga la vida” al poner en riesgo miles de puestos de trabajo formales.

Dice que no es un triunfo social
Uribe cuestionó que el Ejecutivo presente el incremento como un triunfo social, cuando —según él— el impacto real se sentirá en el cierre de empresas y en el aumento del desempleo. Por esta razón, anunció que consultará a economistas expertos en empleo para reforzar su advertencia sobre las consecuencias que tendría esta decisión.
El pronunciamiento se produce luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara que el salario mínimo para 2026 quedó en 2 millones de pesos con auxilio de transporte y en 1.746.882 pesos sin este beneficio, lo que representa un incremento del 23,7% en la base salarial. Petro defendió la medida asegurando que responde al concepto constitucional de “salario mínimo vital y familiar” y que permitirá a las familias vivir con mayor dignidad.
No obstante, para sectores críticos como el uribismo, el aumento podría convertirse en un “boomerang” económico. Advierten que el alza de los costos laborales golpearía con mayor fuerza a las micro y pequeñas empresas, responsables de la mayor parte del empleo en el país, y terminaría trasladándose al consumidor final a través del encarecimiento de bienes y servicios.
Las explosivas declaraciones de Uribe reavivan el pulso político entre el petrismo y la oposición, en un debate que enfrenta dos visiones opuestas: la del Gobierno, que defiende el salario mínimo vital como una conquista social, y la de sus detractores, que alertan sobre una posible destrucción masiva de empleo y un nuevo golpe a la economía nacional.


