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Presidente de Filipinas: “Se vacunan contra el coronavirus o van a la cárcel”

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, amenazó el lunes por la noche, en un discurso televisado, con poner entre rejas a los compatriotas que se nieguen a vacunarse contra el nuevo coronavirus. Mientras los contagios por la variante Delta (india) se multiplican en el archipiélago, las autoridades filipinas intentan acelerar la campaña de vacunación pero se enfrentan a una cierta resistencia de la población.

“Si no quiere vacunarse, haré que lo arresten y luego le inyectaré la vacuna en las nalgas”, dijo Duterte, afamado por sus malos modales. El presidente hizo saber que pedirá a las autoridades locales que mantengan listas de personas que se resisten a vacunarse.

Aunque la vacunación es voluntaria en Filipinas, el mandatario señaló que buscará los resortes legales dentro de la ley de emergencia vigente para obligar a la población a inocularse.

«Creo que el presidente acaba de utilizar un lenguaje claro para dejar claro que hay que vacunarse y conseguir la inmunidad de grupo cuanto antes», dijo este martes el ministro de Justicia, Menargo Guevarra, al tiempo que señaló que no hay ninguna ley que penalice la negativa a vacunarse.

Vacunación en Filipinas

Muchos filipinos son reticentes a vacunarse después de la controversia suscitada en 2016 con una vacuna contra el dengue promovida por el gobierno entre la población infantil, y de la que después se supo que aumentaba el riesgo de síntomas severos en pacientes que no hubieran sufrido la enfermedad en el pasado.

Hasta la fecha, el país solo ha logrado vacunar con la dosis completa a 2,1 millones de personas, de los casi 110 millones de habitantes de la nación. El país ha administrado un poco más de 8 millones de dosis, pero la mayoría, 6 millones, corresponden a primeras dosis. El objetivo de las autoridades es lograr vacunar a 70 millones de personas antes de final de año.

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