“Jamás volverán al poder”: Daniel Ortega cierra la puerta a nuevas elecciones y amenaza con más leyes contra la oposición
Las declaraciones se producen mientras sectores de la oposición en el exilio han insistido en que la presión internacional podría abrir el camino hacia elecciones libres en Nicaragua, una posibilidad que Ortega descartó de manera categórica.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, lanzó una de sus advertencias más contundentes contra la oposición al asegurar que no permitirá que vuelvan a celebrarse elecciones con las que sus adversarios puedan llegar al poder, al tiempo que anunció nuevas leyes para impedir cualquier intento de reorganización política.
El pronunciamiento fue hecho durante los actos por el aniversario 47 de la Revolución Sandinista, en Managua, donde el mandatario, acompañado por su esposa y copresidenta Rosario Murillo, dejó claro que no contempla abrir nuevamente las urnas para una alternancia en el poder.
“Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder”, afirmó ante miles de simpatizantes.
Las declaraciones se producen mientras sectores de la oposición en el exilio han insistido en que la presión internacional podría abrir el camino hacia elecciones libres en Nicaragua, una posibilidad que Ortega descartó de manera categórica.
Durante su discurso también acusó a sus contradictores de conspirar desde el exterior con apoyo de Estados Unidos para recuperar el control del país. “Ellos vienen conspirando (…) buscando cómo organizar partidos para que en una elección que ellos suponen, entonces que esos partidos ganen las elecciones”, expresó.
🇳🇮#AHORA – El momento en que el régimen de Daniel Ortega anuncia que en Nicaragua no habrá más elecciones, con el fin de evitar que la oposición llegue al poder.pic.twitter.com/FFYkBAAVnf
— DatoWorld (@DatosAme24) July 20, 2026
El mensaje que envió a Estados Unidos
Acto seguido lanzó un nuevo mensaje contra Washington y quienes respaldan a la oposición. “Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis (Estados Unidos) volverán a llegar al gobierno, jamás, jamás, jamás”, sostuvo.
Pero el mandatario fue más allá y anunció que impulsará nuevas normas para cerrar cualquier posibilidad de participación política de quienes considera enemigos de su gobierno. “Vamos a trabajar con la Asamblea Nacional y con las organizaciones correspondientes, porque hay que hacer las leyes que les pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata que les den los yanquis, no podrán” llegar al poder, declaró.
Ortega reapareció en público después de casi dos meses sin actos oficiales, en medio de especulaciones sobre su estado de salud. En los últimos meses había sido visto con dificultades para caminar, lo que alimentó versiones sobre un posible deterioro físico. Sin embargo, en esta ocasión llegó conduciendo un vehículo hasta el escenario principal.
El mandatario, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 de manera ininterrumpida y comparte actualmente el poder con Rosario Murillo, quien fue elevada al cargo de copresidenta tras la reforma constitucional que entró en vigor en febrero de 2025.
Desde las protestas de 2018, el gobierno ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de organismos internacionales debido a denuncias de violaciones de derechos humanos, mientras numerosos opositores, periodistas, religiosos e intelectuales permanecen en el exilio o fueron encarcelados y despojados de su nacionalidad.
Las más recientes declaraciones de Ortega refuerzan el clima de tensión política en Nicaragua y dejan en evidencia que el gobernante no contempla abrir espacios para una competencia electoral con los sectores que hoy se encuentran fuera del país.



