Gobierno de De la Espriella apuesta por gobernar con decretos tras perder la presidencia del Senado
A través de su cuenta en la red social X, Calderón explicó que el ordenamiento jurídico vigente permite al presidente expedir decretos reglamentarios para desarrollar normas ya existentes. En ese contexto, citó el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución y la jurisprudencia del Consejo de Estado como fundamento de esa facultad.
La conformación de las nuevas mesas directivas del Congreso marcó el primer pulso político para el presidente electo, Abelardo de la Espriella. Aunque el Centro Democrático se quedó con la presidencia del Senado, desde el círculo cercano al mandatario insistieron en que ese resultado no impedirá el desarrollo de las principales iniciativas del próximo Gobierno.
La postura fue planteada por el abogado Germán Calderón España, quien aseguró que el Ejecutivo cuenta con suficientes herramientas constitucionales para poner en marcha buena parte de su programa sin depender exclusivamente de la aprobación de nuevas leyes.
A través de su cuenta en la red social X, Calderón explicó que el ordenamiento jurídico vigente permite al presidente expedir decretos reglamentarios para desarrollar normas ya existentes. En ese contexto, citó el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución y la jurisprudencia del Consejo de Estado como fundamento de esa facultad.
“Según la reiterada jurisprudencia del Consejo de Estado y de conformidad con el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución Política, el presidente de la República tiene la facultad de proferir decretos con fuerza material de ley”, escribió.
El jurista añadió que estos decretos sirven para hacer aplicables las leyes en la práctica, al establecer “las circunstancias de tiempo, modo y lugar y de aquellos aspectos concretos que son indispensables para garantizar su cabal cumplimiento y ejecución”.
Bajo ese criterio, Calderón consideró que el Gobierno entrante necesitará llevar al Congreso únicamente aquellas iniciativas que realmente requieran una modificación legal, ya que, a su juicio, la mayor parte de las políticas públicas podrían desarrollarse con la normativa existente.
“Serán pocas las leyes que tendrán que tramitarse en el Congreso, porque ya casi todas las que se necesitan están configuradas”, afirmó.
La reglamentación expedida por el Gobierno
Asimismo, indicó que una de las primeras tareas de la administración será revisar la reglamentación expedida durante el gobierno saliente para ajustarla a las nuevas prioridades del Ejecutivo. “Lo que se deberá hacer es derogar los decretos del gobierno saliente que no encuadren en las políticas públicas que el nuevo Gobierno implementará”, manifestó.
Calderón concluyó su explicación con una frase que sintetiza su posición sobre la capacidad reglamentaria del presidente: “Decreto se deroga con decreto”.
Las declaraciones se produjeron después de la elección de las directivas del Congreso para el periodo 2026-2030. En el Senado, el candidato del Centro Democrático, Honorio Henríquez, obtuvo 56 votos y fue elegido presidente de la corporación, superando a Alfredo Deluque, respaldado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, quien recibió 45 apoyos.
Mientras tanto, en la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil alcanzó un amplio respaldo de 180 congresistas para asumir la presidencia de esa corporación, como resultado de un acuerdo entre diferentes fuerzas políticas.
El nuevo Congreso también inicia funciones con una importante renovación de sus integrantes. Cerca del 40 % de los senadores y alrededor del 60 % de los representantes llegan por primera vez al Legislativo para el periodo 2026-2030.
En cuanto a la composición política, el Pacto Histórico mantiene la bancada más numerosa con 68 congresistas, seguido por el Centro Democrático, que suma 47 parlamentarios. Entretanto, la distribución de las presidencias de las comisiones permanentes anticipa un escenario de negociaciones entre las distintas colectividades para el trámite de los proyectos que llegarán al Capitolio.

