El escándalo de corrupción que sacude al país está lejos de apagarse. Por el contrario, todo indica que apenas entra en una fase aún más delicada. La defensa de Olmedo López dejó claro que, pese al revés judicial con el preacuerdo, su cliente no bajará el ritmo y continuará soltando información que podría comprometer a figuras de alto nivel.
El abogado José Moreno lanzó una advertencia directa: el proceso no se cayó, y mucho menos la colaboración. “Aquí no se cayó la verdad, aquí no se cayó la colaboración”, afirmó, insistiendo en que lo único que falló fue la forma en que la Fiscalía estructuró el acuerdo rechazado por el Tribunal de Bogotá.
Pero lejos de tratarse de un tropiezo, la defensa lo presenta como un punto de inflexión. Según Moreno, ahora el caso entra en una etapa donde ya no se discute si López es responsable, sino cuánto deberá pagar por los delitos que él mismo ha reconocido.
Detrás de este giro, hay un elemento que mantiene en vilo a la clase política: el compromiso del exdirector de seguir delatando. Ministros, congresistas y contratistas estarían en la mira, en un proceso que podría destapar nuevas piezas del entramado.
Pruebas contundentes
El propio abogado asegura que su cliente no solo habló, sino que entregó pruebas contundentes: chats, documentos, rutas del dinero y más de 500 folios que, según dice, destapan cómo operaba la red. A esto se suma otro punto clave: la devolución total de los recursos, un argumento con el que busca reducir el impacto de la condena.
Sin embargo, el caso también está rodeado de tensión. La defensa denunció que Olmedo López habría sido presionado para guardar silencio, incluyendo un supuesto intento de soborno por más de 10 mil millones de pesos. Además, reveló que hombres armados irrumpieron en un lugar donde se preparaba la estrategia jurídica.
A pesar de ese panorama, el mensaje es claro: el “ventilador” no se apaga. “Seguirá asistiendo a todos los llamados (…) y seguirá aportando información”, aseguró Moreno, dejando entrever que lo más fuerte aún no se conoce.
El caso, que ya ha generado capturas y decisiones judiciales, podría escalar aún más. Y mientras la justicia define las consecuencias para López, en los pasillos del poder crece la expectativa por los nombres que podrían salir a la luz en los próximos capítulos de este escándalo.