Daniel Noboa ganó la reelección en Ecuador
El triunfo de Noboa se interpreta como un giro hacia liderazgos más moderados y distantes del correísmo, así como un respaldo ciudadano a su breve pero visible gestión interina.
Con el 97 % de actas escrutadas hasta las 10h00 del 14 de abril, Daniel Noboa se impuso en la segunda vuelta presidencial del 13 de abril de 2025 con el 55,66 % de los votos frente al 44,34 % obtenidos por su rival Luisa González, candidata de la Revolución Ciudadana. La ventaja se consolidó gracias a la recuperación del respaldo ciudadano en provincias estratégicas como Guayas, El Oro, Imbabura y Santo Domingo de los Tsáchilas, donde González había vencido en la primera vuelta.
En Guayas, por ejemplo, Noboa revirtió el resultado anterior y logró el 52,35 % de los votos. También ganó en El Oro (52,42 %), Imbabura (52,81 %) y Santo Domingo (55,07 %), cambios que resultaron decisivos para configurar el nuevo mapa electoral.
El actual mandatario interino centró su campaña en propuestas de seguridad, lucha contra el narcotráfico y modernización del Estado, mientras que González apostó por una agenda de unidad con alianzas políticas, pero marcada por polémicas como su reconocimiento a Nicolás Maduro. El electorado optó mayoritariamente por el discurso de Noboa, quien logró vencer en 18 de las 24 provincias, incluyendo regiones claves como Pichincha, Azuay, Loja, Chimborazo y Tungurahua.
Sin fotos de las papeletas
Una de las medidas que marcó esta segunda vuelta fue la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de prohibir la toma de fotos de las papeletas, lo que, según analistas y autoridades, ayudó a frenar prácticas de coacción del voto, especialmente en zonas afectadas por el crimen organizado.
La participación aumentó respecto a la primera vuelta, con unos 200.000 votantes adicionales. El voto en el exterior también jugó un papel determinante: Noboa obtuvo el 66,44 % en EE. UU. y Canadá, el 70,69 % en Latinoamérica, el Caribe y África, y el 57,02 % en Europa, Asia y Oceanía.
Por su parte, González mantuvo el liderazgo en cinco provincias: Los Ríos, Manabí, Santa Elena, Esmeraldas y Sucumbíos, bastiones históricos del correísmo que resultaron insuficientes para frenar el avance de Noboa.
El triunfo de Noboa se interpreta como un giro hacia liderazgos más moderados y distantes del correísmo, así como un respaldo ciudadano a su breve pero visible gestión interina.
