Trump ordena una nueva ofensiva contra Irán y el mundo teme una escalada del conflicto en Medio Oriente
El mandatario estadounidense incluso anticipó que la respuesta militar sería contundente. "Esta noche les vamos a dar duro", advirtió.
La confrontación entre Estados Unidos e Irán volvió a encender las alarmas internacionales. Horas después de declarar que el alto el fuego «ha terminado», el presidente Donald Trump ordenó una nueva ofensiva militar contra territorio iraní, elevando la tensión en una de las regiones más sensibles para la economía mundial.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el inicio de una serie de ataques contra instalaciones estratégicas iraníes, argumentando que la operación busca frenar la capacidad de Teherán para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, paso por el que circula una parte importante del petróleo que abastece al planeta.
El anuncio llegó luego de las explosivas declaraciones de Trump durante la cumbre de la OTAN en Ankara, donde dejó claro que no considera vigente la tregua alcanzada semanas atrás con Irán. «Por lo que a mí respecta, ha terminado», señaló.
El mandatario estadounidense incluso anticipó que la respuesta militar sería contundente. «Esta noche les vamos a dar duro», advirtió.
Explosiones múltiples
Mientras Washington confirmaba la operación, en Irán comenzaron a reportarse explosiones en distintas ciudades del sur del país. Entre los puntos afectados figuran Bandar Abás, Qeshm, Sirik y Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear civil iraní y una de las principales terminales petroleras del país.
Las autoridades iraníes informaron sobre la muerte de integrantes de sus fuerzas militares, mientras que el ejército estadounidense aseguró haber atacado más de 80 objetivos, incluidos radares, sistemas de defensa antiaérea y embarcaciones de la Guardia Revolucionaria.
El deterioro de la situación también golpeó de inmediato a los mercados internacionales. La incertidumbre por un eventual cierre o afectación del estrecho de Ormuz disparó el precio del petróleo, con el barril Brent superando durante la jornada la barrera de los 80 dólares.
En medio del creciente riesgo de una confrontación de mayor escala, la comunidad internacional intensificó los llamados a la prudencia. El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió una desescalada inmediata, mientras Pakistán y Catar, que habían participado como mediadores de la tregua, insistieron en reactivar los canales diplomáticos para evitar que la crisis derive en un conflicto de consecuencias impredecibles para toda la región.

