Una investigación internacional
encendió nuevamente el debate sobre la habitabilidad de
Marte, luego de que
científicos lograran identificar una amplia variedad de moléculas
orgánicas preservadas en rocas extremadamente antiguas del
planeta.
El avance se logró gracias al
rover
Curiosity, que
analizó muestras del cráter Gale utilizando un método químico
innovador. El estudio, divulgado en
Nature
Communications, evidencia que estos compuestos
han resistido cerca de 3.500 millones de años en condiciones
marcianas.
Lo relevante del hallazgo no es
solo la cantidad —más de 20 moléculas detectadas—, sino su
complejidad. A diferencia de exploraciones anteriores, en las que
apenas se habían encontrado estructuras simples, esta vez se
identificaron compuestos más elaborados, incluidos algunos de tipo
aromático.
Para lograrlo, el instrumento
SAM aplicó una técnica que permite liberar materia orgánica
atrapada en las rocas mediante el uso de calor y un reactivo
especializado. Este procedimiento facilitó detectar sustancias que
habían permanecido ocultas en la matriz mineral.
La perforación de la zona
rica en arcilla
El análisis se realizó sobre
una muestra obtenida tras perforar una roca en una zona rica en
arcilla, un entorno que favorece la conservación de compuestos
químicos durante largos periodos.
Entre los resultados más
llamativos figura la detección de benzotiofeno, una molécula nunca
antes confirmada en el planeta rojo, así como otros derivados que
amplían el inventario químico conocido en Marte.
“Creemos que estamos
observando materia orgánica que se ha conservado en Marte durante
3.500 millones de años”, señaló Amy Williams, integrante del equipo
científico.
“Es muy útil contar con
evidencia de que la materia orgánica antigua se conserva, porque
eso permite evaluar la habitabilidad de un entorno. Y si queremos
buscar pruebas de vida en forma de carbono orgánico preservado,
esto demuestra que es posible”, agregó.
Los investigadores consideran que este
resultado fortalece la hipótesis de que Marte pudo haber ofrecido
condiciones adecuadas para la vida en el pasado y abre nuevas
oportunidades para futuras misiones enfocadas en encontrar rastros
biológicos en el planeta.