Lincoln Palomeque cuenta su experiencia en Catar: no todo es color de rosa
Su relato se suma al de muchas otras figuras públicas
El actor Lincoln Palomeque es uno de los tantos artistas que ha viajado a Catar durante los últimos días, para disfrutar de manera presencial del mundial de fútbol 2022, el cual se ha caracterizado por ser uno de los más costosos pero a la vez más estrictos de la historia de este deporte.
En interacción con sus seguidores, Palomeque contó que en esta lujosa nación asiática no todo es color de rosa, y que aunque la experiencia vivida allí será para todos inolvidables, hay cosas con las que le ha costado lidiar, como por ejemplo, el cambio de uso horario con relación a Colombia.
«Me desperté como a las 10 de la mañana de acá, o sea, como a las 2:00 de la tarde de allá, de Suramérica, de mi tierra. Fui al gimnasio, desayuné y después me quedé dormido como tres horas más, como a las 5:00 o 6:00 de la tarde de acá. Queda uno como loco», expresó.
Lincoln Palomeque contó el enredo horario que vive en Catar😯 pic.twitter.com/AmAWs3KOG0
— Ana (@PuraCensura) November 28, 2022
Otra anécdota que reveló, es que muchos de los cataríes y visitantes lo han confundido como un local, aparentemente por su aspecto físico. «Me hablan árabe hasta que contesto: ‘¿Qué más, parce?’. Dicen que parezco un árabe, ¿qué opinan?», escribió en su perfil de Instagram.
Otra experiencia vivida en Catar
Otro reconocido colombiano que ha contado sus vivencias en Catar, es el periodista Juan Diego Alvira, quien manifestó una experiencia que vivió cuando intentaba hacer entrevistas a la hinchada mexicana durante el partido frente a Argentina.
Allí al parecer una de las personas encargadas de la seguridad lo estuvo hostigando para que se mantuviese sentado en las tribunas. «Mantiene ahí (el policía) haciéndole gestos a uno de ‘vaya siéntese ya’. Pero es que hay mucho campo, mucha silla desocupada. Son 90.000 personas. El hombre me mira así como todo serio. Se los voy a mostrar, pero es un poco riesgoso meterse con un policía aquí. Va uno y termina encarcelado, castigado, con latigazos», expresó Alvira.

