«El alto el fuego se terminó»: Trump endurece su discurso contra Irán, aunque mantiene abiertas las negociaciones
Sus declaraciones llegan después de una nueva jornada de tensión militar. En la noche del miércoles al jueves, el Ejército estadounidense informó sobre una ofensiva contra cerca de 90 objetivos militares en territorio iraní, una operación que elevó nuevamente la presión en la región.
Las opciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán siguen sobre la mesa, pero el ambiente entre ambos gobiernos está lejos de ser de distensión. El presidente Donald Trump aseguró este viernes que Washington continuará dialogando con Teherán, aunque advirtió que el cese de hostilidades acordado anteriormente ya no existe.
El pronunciamiento fue realizado a través de Truth Social, donde el mandatario respondió a la solicitud del gobierno iraní de mantener los contactos entre ambas naciones.
«Irán nos ha pedido que continuemos las ‘conversaciones’. Hemos aceptado hacerlo, pero Estados Unidos les ha comunicado, sin lugar a dudas, que el alto el fuego SE HA TERMINADO», escribió Trump.
Sus declaraciones llegan después de una nueva jornada de tensión militar. En la noche del miércoles al jueves, el Ejército estadounidense informó sobre una ofensiva contra cerca de 90 objetivos militares en territorio iraní, una operación que elevó nuevamente la presión en la región.
La versión de Teherán
La versión de Teherán difiere de la presentada por Washington. Las autoridades iraníes afirmaron que los ataques también impactaron infraestructura de uso civil, incluyendo puentes y la línea férrea que comunica Teherán con Mashhad. Además, denunciaron que la ofensiva coincidió con las ceremonias fúnebres del líder supremo, Alí Jamenei.
A ese escenario se sumó un nuevo incidente reportado por Irán. Un funcionario citado por la agencia estatal Irna aseguró que una instalación militar ubicada cerca de Bushehr, ciudad donde funciona la única central nuclear operativa del país, fue alcanzada por «un proyectil del enemigo estadounidense-sionista».
Pese a esas acusaciones, el Departamento de Defensa de Estados Unidos negó haber ejecutado operaciones militares contra territorio iraní durante las últimas horas.
La crisis también mantiene bajo presión el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el transporte de petróleo en el mundo. El flujo de embarcaciones ha disminuido desde que Washington responsabilizó a Irán por ataques contra varios buques comerciales que navegaban por esa zona.
En respuesta, Teherán anunció su intención de cobrar peajes a las embarcaciones que crucen ese corredor marítimo, una medida que añade incertidumbre sobre el comercio internacional de hidrocarburos y que podría aumentar la tensión entre ambas naciones.
Mientras continúan los intercambios de acusaciones y las operaciones militares, la decisión de mantener abiertas las conversaciones deja entrever que, pese al endurecimiento del discurso de ambas partes, todavía existe un canal diplomático para intentar contener una confrontación de mayor escala.

