Perú en vilo: miles de actas bajo la lupa mantienen en suspenso al rival de Fujimori
El suspenso crece con los votos que aún faltan por contar, especialmente los provenientes del exterior, donde López Aliaga tiene ventaja, y de zonas rurales, donde Sánchez ha logrado consolidar apoyos. Esta división del voto mantiene el resultado en una cuerda floja.
La incertidumbre se apodera de Perú a medida que el conteo electoral entra en su tramo más tenso. Aunque Keiko Fujimori ya tiene asegurado su lugar en la segunda vuelta, el nombre de su contendor sigue en el aire y dependerá de decisiones clave que aún no se han tomado.
Más de 5.200 actas impugnadas se convirtieron en el nuevo campo de batalla entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga, quienes están separados por una diferencia mínima de votos. Cada revisión puede cambiar el tablero en una elección que no da tregua.
El suspenso crece con los votos que aún faltan por contar, especialmente los provenientes del exterior, donde López Aliaga tiene ventaja, y de zonas rurales, donde Sánchez ha logrado consolidar apoyos. Esta división del voto mantiene el resultado en una cuerda floja.
En medio del cierre, las denuncias de supuesto fraude por parte de López Aliaga han encendido el ambiente político, pese a que observadores internacionales han respaldado la transparencia del proceso. Aun así, la tensión aumenta mientras el país espera un desenlace claro.
El lento avance del escrutinio, marcado por la complejidad de las elecciones y la revisión de miles de actas, ha prolongado la incertidumbre en una de las contiendas más reñidas de los últimos años.
Por ahora, todo queda en manos de las autoridades electorales. Cada decisión que se tome en las próximas horas podría definir quién se enfrentará a Fujimori en una segunda vuelta que, hasta ahora, sigue sin rival confirmado.