Otra vez sin presidente electo: Congreso peruano destituye a José Jerí y activa nueva sucesión
Con 75 votos a favor el Congreso aprobó la moción y Perú nuevamente vio a su presidente ser destituido. La historia se ha repetido varias veces en los últimos ocho años
La inestabilidad vuelve a marcar el rumbo político de Perú. El país suma un nuevo relevo en la jefatura del Estado por decisión parlamentaria y no en las urnas, tras la censura y destitución de José Jerí, quien permaneció apenas 130 días en el cargo.
En una sesión extraordinaria que se extendió por más de cuatro horas, el Congreso aprobó la moción con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Con ese resultado, el mandatario se convirtió en el séptimo presidente que deja el poder en la última década, reflejo de una crisis institucional persistente.
Antes de la votación definitiva, un sector del Legislativo intentó modificar el curso del debate planteando una cuestión previa para reemplazar la censura por el mecanismo de vacancia presidencial y postergar el desenlace hasta marzo. Sin embargo, la propuesta no prosperó y la mayoría optó por resolver de inmediato la continuidad del jefe de Estado.
Un desgaste político clave
El desgaste político de Jerí se profundizó en las últimas semanas. Encuestas de Ipsos e Imasen evidenciaron un salto significativo en la desaprobación ciudadana, que superó el 60 % y llegó a ubicarse por encima del 70 % según algunos sondeos. La caída coincidió con revelaciones sobre encuentros no consignados oficialmente con empresarios chinos y cuestionamientos por contrataciones realizadas bajo el Fondo de Apoyo Gerencial.
La presión institucional también escaló. La Contraloría General de la República solicitó documentación relacionada con los contratos observados, mientras que la Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias preliminares para determinar eventuales responsabilidades. Aunque la investidura presidencial limita su inclusión directa en investigaciones fiscales, el caso permanecía bajo evaluación.
El episodio que terminó por inclinar la balanza fue el denominado “Chifagate”, vinculado a reuniones privadas del mandatario con el empresario Zhihua Yang. La difusión de imágenes y versiones contradictorias sobre esos encuentros alimentó la percepción pública de opacidad y aceleró el proceso político en su contra.
Con la destitución ya consumada, se activa el mecanismo de sucesión contemplado en la Constitución. El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, informó que este miércoles 18 de febrero a las 18:00 horas el Parlamento elegirá a su nuevo titular, quien asumirá de manera interina la Presidencia de la República hasta el 28 de julio.
Así, Perú vuelve a experimentar un cambio de mando decidido en el hemiciclo y no por voto popular, un patrón que se repite en la última década y que mantiene abierta la discusión sobre la estabilidad del sistema político peruano.

