“No hay puestos”: la advertencia de Uribe tras el aumento del salario mínimo en Colombia
El mandatario reiteró su propuesta de reducir impuestos, combatir la corrupción, frenar el derroche y disminuir el tamaño del Estado, como camino —según dijo— para proteger el empleo y evitar que el aumento salarial termine agravando la crisis económica.
El aumento del salario mínimo volvió a encender la confrontación política. Esta vez fue el expresidente Álvaro Uribe Vélez quien lanzó una dura advertencia al Gobierno al presentar un pronunciamiento dividido en siete puntos, en el que anticipa efectos adversos para el empleo, las empresas y las finanzas públicas.
Uribe inició su exposición señalando que el alza decretada no garantiza bienestar duradero y que, por el contrario, puede convertirse en una medida pasajera en un país con problemas estructurales. Según sostuvo, una mejora real en la calidad de vida solo es posible si trabajadores y empresarios crecen juntos, y no cuando el peso de la política social recae, principalmente, sobre el sector productivo.
En su segundo planteamiento, el exmandatario ubicó el incremento salarial dentro de lo que describió como un escenario crítico: altos niveles de endeudamiento, expansión del gasto estatal, incremento de impuestos, nuevas cargas laborales y una informalidad que supera la mitad del mercado laboral. A esto sumó la caída de la inversión privada y la salida constante de colombianos al exterior.
Salario Mínimo
Sí a la remuneración
No a corrupción, violencia, burocratismo, impuestos.
Parte del aumento se irá en medicamentos y salud por la destrucción de Petro.
“NO HAY PUESTOS”, se leerá en las puertas de las empresas.
Más jóvenes se irán del país, ya salen más de…
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) December 31, 2025
Sobre los trabajadores formales
El tercer punto estuvo enfocado en los trabajadores formales. Aunque aceptó que el aumento puede representar un alivio inmediato, advirtió que este beneficio podría diluirse por el alza de precios, el encarecimiento de la vivienda y la posibilidad de despidos. También alertó sobre la tendencia de igualar hacia abajo los salarios de quienes ganan más del mínimo.
En el cuarto apartado, Uribe puso el foco en los trabajadores informales, a quienes consideró los grandes perdedores de la decisión. A su juicio, el aumento del salario mínimo reduce la capacidad de las empresas para contratar y aleja aún más a millones de personas de un empleo estable, lo que se reflejaría en puertas cerradas y avisos de “no hay puestos”.
El quinto punto se centró en el impacto para el Estado. El expresidente advirtió que el Gobierno deberá asumir mayores gastos por el bono pensional y el incremento de la nómina pública, en un momento en el que, afirmó, las finanzas nacionales ya se encuentran bajo fuerte presión.
En su sexto señalamiento, Uribe expresó preocupación por el futuro de las reservas pensionales acumuladas durante más de tres décadas, al considerar que estarían en riesgo de ser utilizadas por el Ejecutivo, lo que podría comprometer los ahorros de los trabajadores.
Finalmente, en el séptimo punto, reiteró su propuesta de reducir impuestos, combatir la corrupción, frenar el derroche y disminuir el tamaño del Estado, como camino —según dijo— para proteger el empleo y evitar que el aumento salarial termine agravando la crisis económica.

