Maduro revive viejas acusaciones y llama a Uribe “el delfín de Pablo Escobar” en medio de tensión regional
De momento, ni Uribe ni Santos le han respondido públicamente al mandatario venezolano
En un discurso cargado de señalamientos políticos y viejas acusaciones sin sustento judicial, el presidente venezolano Nicolás Maduro reabrió el debate sobre el pasado del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, al calificarlo como “el delfín de Pablo Escobar Gaviria”, en referencia al extinto líder del cartel de Medellín.
La afirmación se dio durante la reciente emisión de su programa Con Maduro+, donde el mandatario volvió a apuntar contra figuras del establecimiento político colombiano.
“Tú le hablas a cualquiera de Pablo Escobar Gaviria y sabes quién es el tipo. Luego vino Álvaro Uribe Vélez, que era el delfín de Pablo Escobar Gaviria”, dijo Maduro frente a cámaras.
El uso del término “delfín” —comúnmente empleado para designar a un heredero político o protegido de una figura poderosa— no pasó desapercibido. Maduro buscó asociar a Uribe con la estructura criminal del narcotráfico más temida del país en los años ochenta, insinuando que existió una relación cercana con el cartel de Medellín. Aunque no presentó pruebas ni documentos que respalden sus afirmaciones, el gobernante insistió en que hay periodistas colombianos que conocieron esa supuesta relación.
El señalamiento revive teorías ampliamente difundidas pero nunca judicializadas, que durante años han sido objeto de debate político tanto en Colombia como en el exterior. Uribe, que gobernó Colombia entre 2002 y 2010, ha sido una figura profundamente polarizante y blanco frecuente de ataques desde el régimen chavista.
Además del comentario dirigido al expresidente, Maduro también arremetió contra el Plan Colombia, asegurando que su implementación fracasó rotundamente y que los recursos invertidos no impidieron la expansión de los cultivos ilícitos ni el crecimiento de la producción de cocaína.
En paralelo, también dedicó críticas al expresidente Juan Manuel Santos, al sugerir que Venezuela fue clave para que recibiera el Premio Nobel de Paz. Según Maduro, Santos le confesó en conversaciones privadas su lealtad a Estados Unidos y su participación en decisiones estratégicas que, en su opinión, comprometieron la soberanía regional.
Este nuevo episodio de declaraciones incendiarias ocurre mientras las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos atraviesan una nueva fase de fricción, marcada por un despliegue militar estadounidense en el Caribe y acusaciones cruzadas sobre narcotráfico.
Hasta ahora, ni Uribe ni Santos han respondido públicamente a los comentarios del mandatario venezolano.
