Yesenia Valencia contó la verdad sobre su renuncia a MasterCheff Celebrity
La actriz abandonó la competencia dejando a todos los televidentes desconcertados
La reciente salida de Yesenia Valencia de MasterChef Celebrity Colombia ha provocado una conversación necesaria sobre la salud mental en formatos de alta exposición como los realities. Lejos de tratarse de una eliminación común, su renuncia voluntaria ha sido leída por muchos como un gesto valiente de autocuidado frente a la presión constante por rendir y sobresalir.
En diálogo con Infobae Colombia, la actriz explicó que su retiro no fue impulsivo ni emocional, sino una decisión reflexionada ante el desgaste físico, mental y emocional que le generó participar en el programa. Reconoció que desde el inicio sintió que no encajaba en la dinámica competitiva: “En MasterChef hay que saber cocinar muy bien y saber hacer alianzas políticas. Yo soy muy mala para las dos, ni para una ni para la otra”.
Esa sensación de no pertenecer se amplificó por la exigencia constante de sobresalir, algo que, según relató, ha marcado su vida desde muy joven. En un entorno donde se valora el éxito por encima del bienestar, Valencia empezó a sentir el impacto de la carga emocional. “El agotamiento físico, mental y emocional estaba llegando a un límite”, aseguró, revelando que dormía apenas tres horas al día mientras intentaba estudiar cocina y mantener sus otros proyectos, como su empresa y el festival de cine que dirige.
La actriz explicó que su preocupación no era solo individual. La posibilidad de cometer errores que afectaran el rendimiento de sus compañeros en un formato de trabajo en equipo también pesaba: “Cuando eso ya repercute sobre los sueños de otras personas, se vuelve muy complicado”.
Uno de los momentos más comentados del programa fue el desacuerdo de su compañera Violeta Bergonzi, quien afirmó que la decisión de abandonar el reality no debía tomarla Valencia sino los jurados. Sobre ese instante, la actriz fue clara: “Cuando a mí Violetta me dijo lo que me dijo, yo no lo vi mal, yo la miré y dije: Ok”. Para ella, el punto de fondo es el respeto por las decisiones ajenas: “Cuando alguien está tomando una decisión tan importante, todos debemos hacer silencio”.
Aunque eligió no sumergirse en los comentarios que circularon en redes tras su salida, Valencia dejó claro que no rechaza la crítica pública. “La gente tiene derecho a escribir las cosas positivas y tiene derecho a escribir las cosas negativas. Si tú escribes un comentario agrediendo o insultando a otro, el problema siempre será tuyo”.
Más allá de su experiencia puntual en televisión, la actriz abrió una reflexión más amplia sobre el mandato social que estigmatiza la renuncia, sobre todo en las mujeres. “Renunciar es terrible. Perder es terrible. Fracasar es terrible. Por eso ves muchas mujeres que aguantan situaciones muy difíciles por miedo a renunciar. Donde no eres feliz, tienes derecho a irte”.
En lo profesional, está plenamente enfocada en el proyecto que considera el eje de su vida: un festival de cine con celulares que involucra a miles de jóvenes talentos. “Ese es mi proyecto de vida, estoy súper enfocada en eso”, dijo con entusiasmo.
La experiencia en MasterChef fue para ella una oportunidad para revisar prioridades. A quienes estén considerando entrar a un reality les deja un mensaje directo: “Si tu objetivo es ser famoso o ganar dinero, piensa bien antes de entrar a un reality”.
Con voz firme, Yesenia Valencia dejó una enseñanza que trasciende el entretenimiento: el éxito no siempre se mide en trofeos o reconocimientos públicos. “Hace mucho tiempo renuncié a ser la mejor, ahora solo quiero estar bien”. Su historia, más que una salida de un programa de televisión, es una entrada a una conversación urgente sobre el derecho a decir “no” en un mundo que exige estar siempre a la altura.


