¿Un matrimonio en el Campín? Así se vivió el lujoso evento
Entre los asistentes se destacaron figuras de la televisión como Carolina Acevedo, ganadora de MasterChef Celebrity, y la presentadora Julieta Piñeres, quien asistió con su esposo, el empresario Maurizio Mancini.
Una boda con tintes de espectáculo y polémica se celebró el sábado 24 de mayo en el estadio El Campín, donde Juan Durán y Nicole Guindi, fanáticos del fútbol, sellaron su unión religiosa en un evento que ha generado tanto admiración como críticas.
Entre los asistentes se destacaron figuras de la televisión como Carolina Acevedo, ganadora de MasterChef Celebrity, y la presentadora Julieta Piñeres, quien asistió con su esposo, el empresario Maurizio Mancini. También estuvo el exsenador David Luna, acompañado de su esposa Laura García, hermana de la influencer Marcela García.
La celebración, que combinó una ceremonia religiosa y una fiesta, estuvo marcada por la presencia de celebridades e invitados vestidos informalmente, como lo pidieron los novios: todos en tenis. Sin embargo, el uso de la cancha principal, ya afectada por un reciente concierto de Maluma, encendió la molestia de algunos aficionados y comentaristas deportivos.
Queremos dejar algo claro:
El evento realizado el fin de semana no afectó la programación oficial ni las condiciones del estadio.El estadio seguirá siendo casa del fútbol, pero también se abre a nuevos usos culturales y ciudadanos. Creemos que su grandeza está en ser un… pic.twitter.com/YMULJnWqGa
— Sencia (@SenciaBogota) May 27, 2025
Hubo muchas críticas
Las críticas aumentaron cuando se supo que el evento religioso habría interferido en la posibilidad de adelantar la última fecha del “todos contra todos” en la Liga BetPlay, que se jugó el domingo.
Ante la controversia, Mauricio Hoyos, CEO de Sencia —empresa concesionaria del estadio— explicó que el escenario había sido reservado con antelación por la Iglesia Universal, organización religiosa que solicitó el espacio para una reunión multitudinaria desde principios de 2025. Según Hoyos, el contrato fue autorizado tras verificar con la Dimayor que no habría conflictos con el calendario del fútbol profesional.
El matrimonio, según aclaró el directivo, fue organizado por una persona vinculada a la congregación religiosa que aprovechó el montaje ya dispuesto para la actividad principal. Sencia aseguró que no se trató de un alquiler exclusivo para una boda y que todo se realizó dentro de los términos legales del arrendamiento.
El pronunciamiento de Hoyos busca responder a las inquietudes sobre el uso del estadio, enfatizando que el fútbol sigue siendo la prioridad y que se actuó conforme a lo estipulado. Aun así, la celebración de la que sería la primera boda dentro de El Campín continúa siendo tema de conversación y debate en redes sociales.


