Juez denuncia soborno de 1.000 millones para favorecer a Rodolfo Hernández
Este martes se conoció un video en el que se ve a Rubén Fernando Morales Rey llegar a las instalaciones del Palacio de Justicia vestido de inquisidor para presentar su renuncia como juez segundo laboral del circuito de Bucaramanga y denunciar que ha recibido amenazas tras tomar acciones judiciales en contra del ingeniero Rodolfo Hernández.
Morales, quien sonaba una campana en señal de protesta, expresó que iba a realizar un exorcismo de su alma en el recinto judicial, luego de decir que es un perseguido político por “obrar correctamente”.
Según el juez, la presunta persecución inició cuando llegó a sus manos un proceso judicial donde el demandado era el exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, quien habría despedido sin justa causa a un guarda de seguridad que trabajó para una de sus empresas.
Desde ese entonces, el abogado Eduardo Pilonieta, presuntamente, le pidió que aplazara una audiencia.
«Renuncié, no me los aguanto, me van a complicar. Al magistrado del tribunal y Consejo Superior de la Judicatura porque no entendieron que una decisión judicial se debe respetar. Condené a Rodolfo Hernández y su empresa, me ha traído consecuencias. Me tocó tomar una decisión difícil, yo lo condené a pagarle una pensión a un viejito que no le pagó, soy un juez laboral, no penal. Este señor le faltaban cinco años y lo condené para que pagaran cinco años. No los han pagado y el señor se está muriendo, Yo renuncio porque comenzó una persecución política, administrativa y judicial contra mí», dijo Morales.
Puede interesarle: La Procuraduría emitió alertas sobre el proyecto Hidroituango
De acuerdo con el juez, en un principio le ofrecieron 500 millones de pesos, luego, el «soborno» creció a mil millones y posteriormente a eso, le insinuarían que asumiera el cargo de magistrado auxiliar para evitar la condena del ingeniero.
«Me ofrecieron ser magistrado. Cuando yo me di cuenta que estos maricas me iban a matar hiciera o no hiciera es que se me ocurrió grabarlos y quedó (Eduardo) Pilonieta ofreciéndome cielo y tierra y eso me generó un problema mortal, estoy escondido”, señaló el juez a la emisora local Radio Melodía de Bucaramanga.
«Un fallo contra el candidato presidencial sería un mierdero», fueron las palabras del abogado de Rodolfo Hernández al juez en esa ocasión. Indicó que la condena fue de $170 millones por despedir, supuestamente, sin justa causa al trabajador.
Tras no ceder a dichos sobornos habría comenzado a ser víctima de acoso laboral, según dice, en el último mes, la Rama Judicial abrió 14 procesos disciplinarios en su contra. “Me quité la toga de juez de la República, renuncié, para poder hablar”, agregó.


