Denuncias de presión, amenazas y supuestos vínculos con el ELN agitan nuevamente polémica en el Gobierno
Uno de los aspectos más delicados de las declaraciones que surgieron tiene que ver con presuntas referencias a grupos armados ilegales.

Un nuevo episodio de tensión sacude al Gobierno Nacional tras las declaraciones de Angie Rodríguez, gerente del Fondo de Adaptación, quien aseguró haber sido objeto de presiones, amenazas y extorsiones luego de advertir irregularidades en los títulos académicos de Juliana Guerrero.
Las afirmaciones, reveladas en entrevistas a medios de comunicación, exponen un ambiente de confrontación interna que, según Rodríguez, se intensificó desde el momento en que cuestionó la documentación académica de Guerrero. “Ahí fue cuando salió todo el escándalo, pero entonces ahí es donde me gano la peor, una de mis peores enemigas que me ha hecho guerra fría todo este tiempo, esa señora Juliana Guerrero”, afirmó.
La funcionaria también denunció haber recibido mensajes intimidatorios que ya están en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación. Según explicó, estas comunicaciones incluían exigencias económicas para evitar la divulgación de información sensible. En medio de esa situación, aseguró que ha vivido con temor y que incluso solicitó medidas de protección al Estado.
La referencia a grupos armados ilegales
Uno de los aspectos más delicados de sus declaraciones tiene que ver con presuntas referencias a grupos armados ilegales. Rodríguez afirmó que en una conversación directa escuchó a Guerrero mencionar supuestos contactos con el ELN, lo que generó preocupación en su entorno. “Lo digo con conocimiento de causa, porque me pasó a mí. Más cuando la señora Juliana se ufanaba de tener vínculos con el Eln. Cualquier persona que la escuche, la gente siente miedo”, expresó.
Además, sostuvo que Guerrero ejercería influencia en decisiones dentro de varias entidades públicas, pese a no ocupar actualmente un cargo formal, lo que, a su juicio, refleja una dinámica de poder informal dentro del Gobierno.
En ese contexto, Rodríguez describió lo que considera una disputa interna en la Casa de Nariño. “Eso es lo que hay en la Casa de Nariño, personas interesadas en sacar dinero, protagonizar pujas por el poder y no les importa la gente (…) no les importa nuestros ideales políticos, ningún proyecto y muestra de esto es la guerra interna que está ocurriendo”, afirmó.
Las declaraciones han generado reacciones y abren un nuevo capítulo de controversia en el escenario político nacional, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones relacionadas con las denuncias expuestas.
