Daniel Quintero es oficialmente el nuevo superintendente de salud
La controversia crece fuera de los despachos. Más de 30.000 firmas respaldaron una carta pública que cuestiona abiertamente la llegada de Quintero al cargo. El mensaje fue directo: “No más jugadas políticas con la salud de los colombianos”.
La decisión ya está tomada y desató un fuerte remezón. En plena antesala electoral, el Gobierno nacional oficializó el nombramiento de Daniel Quintero Calle como nuevo jefe de la Superintendencia Nacional de Salud, en medio de cuestionamientos y advertencias desde distintos sectores.
El movimiento quedó sellado con la expedición del Decreto 0433 del 23 de abril de 2026, apenas días después de la salida de Bernardo Armando Camacho Rodríguez, cuya renuncia dejó el camino libre para una designación en propiedad. Con esto, también se puso fin al encargo temporal que venía desempeñando Jaime Hernán Urrego Rodríguez.
Pero más allá del trámite administrativo, lo que encendió el debate fue el momento y el perfil del designado. La decisión se tomó bajo el marco de la Ley de Garantías Electorales, una normativa que restringe este tipo de movimientos en época preelectoral, aunque el Gobierno argumenta que se trata de una excepción legal para evitar que la entidad quede acéfala.
Recolección de firmas
Mientras tanto, la controversia crece fuera de los despachos. Más de 30.000 firmas respaldaron una carta pública que cuestiona abiertamente la llegada de Quintero al cargo. El mensaje fue directo: “No más jugadas políticas con la salud de los colombianos”.
Las críticas no se quedaron ahí. En el documento también se advierte que “este nombramiento no responde a la gravedad de la situación de la salud en Colombia”, en un contexto donde el sistema enfrenta múltiples tensiones.
Organizaciones como Transparencia por Colombia, Corporación Excelencia en la Justicia y Asociación de Fundaciones Familiares y Empresariales se sumaron al rechazo, insistiendo en que la entidad requiere un perfil con experiencia técnica y capacidad comprobada para enfrentar los desafíos del sector.
Con este nombramiento, el Gobierno apuesta por mantener en funcionamiento una de las entidades más sensibles del país, pero lo hace en medio de un ambiente cargado de dudas, críticas y presión ciudadana. La discusión ahora pasa del papel a la gestión: Quintero llega con el reto de responder a un sistema en crisis y bajo la lupa pública.


