¿Es madre y trabaja en Colombia? Estos son sus derechos

Ser madre y tener una carrera profesional puede ser un desafío, pero en Colombia, las mujeres cuentan con una serie de derechos laborales que les permiten equilibrar estas dos facetas de sus vidas. A lo largo de los años, el país ha implementado medidas que protegen a las mujeres embarazadas y lactantes, garantizando su estabilidad laboral y brindándoles las herramientas necesarias para disfrutar de su maternidad sin tener que renunciar a sus aspiraciones profesionales.
A continuación exploraremos cuatro derechos fundamentales que las madres trabajadoras en Colombia pueden ejercer, desde la ampliación del período de lactancia hasta la prohibición de solicitar pruebas de embarazo. Conocer estos derechos les permitirá a las mujeres navegar con mayor seguridad el mundo laboral durante esta etapa tan importante de sus vidas.
Ampliación del período de lactancia materna
Una de las principales victorias en materia de derechos laborales para las madres colombianas fue la reciente aprobación de la Ley 2306 de 2023. Esta ley no solo promueve el desarrollo de áreas de lactancia en espacios públicos, sino que también modifica el artículo 238 del Código Sustantivo del Trabajo, extendiendo significativamente el período de lactancia que las mujeres pueden disfrutar.
Antes de esta reforma, las madres tenían derecho a un permiso diario de 30 minutos para amamantar a sus hijos hasta que cumplieran 6 meses de edad. Ahora, este período se ha ampliado hasta los 18 meses de vida del bebé, lo que les brinda a las madres mucho más tiempo y flexibilidad para continuar con la lactancia materna.
Esta medida es fundamental para promover la salud y el bienestar de los niños, al tiempo que reconoce la importancia de la lactancia para el desarrollo físico y emocional de los más pequeños. Además, al extender este derecho, se está fortaleciendo el concepto de familia como núcleo de la sociedad y se está enviando un mensaje claro de apoyo a las madres trabajadoras.
Prohibición de solicitar pruebas de embarazo
Otro avance significativo en la protección de los derechos laborales de las mujeres en Colombia fue la aprobación de la Ley 2114 de 2021. Esta ley regula la prohibición de medidas discriminatorias hacia las mujeres en su acceso al trabajo, y una de sus principales disposiciones es la prohibición de que los empleadores soliciten de manera obligatoria a sus trabajadoras una prueba de embarazo para ingresar o permanecer en su cargo.
Esta práctica, que en el pasado era común en algunas empresas, ha sido erradicada gracias a esta ley. Ahora, los empleadores solo pueden solicitar una prueba de embarazo si las funciones del cargo implican riesgos para el desarrollo normal del embarazo, y en ese caso, la candidata debe autorizar la práctica y escoger el laboratorio donde realizarse el examen.
Esta medida es fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades y evitar que las mujeres sean discriminadas por su condición de madres o futuras madres. Además, envía un mensaje claro de que el embarazo no puede ser un impedimento para acceder a un empleo o mantener un puesto de trabajo.
Estabilidad laboral reforzada para madres
Otro de los derechos clave que protegen a las madres trabajadoras en Colombia es la estabilidad laboral reforzada. Este concepto se refiere a la garantía que tienen las trabajadoras en estado de embarazo o en licencia de maternidad de mantener su empleo, salvo que el Ministerio de Trabajo autorice su desvinculación.
Esta protección se extiende incluso durante los períodos de descanso por lactancia, donde la madre no puede ser despedida sin justa causa. Esto significa que las empresas deben respetar y garantizar la estabilidad laboral de las mujeres durante esta etapa tan importante de sus vidas.
La estabilidad laboral reforzada es fundamental para que las madres puedan disfrutar de su maternidad sin temor a perder su empleo. Además, esta medida contribuye a generar un entorno más seguro y equitativo para las mujeres en el ámbito laboral, fomentando su desarrollo profesional y emocional.
Licencia de maternidad
Uno de los derechos más conocidos y ampliamente ejercidos por las madres trabajadoras en Colombia es la licencia de maternidad. Esta protección especial, contemplada en el artículo 236 del Código Sustantivo del Trabajo, otorga a la madre un descanso remunerado de 18 semanas en total.
En los casos de madres que tienen un hijo con discapacidad o un parto múltiple, este período se extiende a 20 semanas. Esta medida es fundamental para que las mujeres puedan recuperarse físicamente del parto, establecer un vínculo emocional con su bebé y adaptarse a su nueva realidad como madres.
Además, la licencia de maternidad les brinda a las mujeres la tranquilidad y el tiempo necesario para disfrutar de esta etapa tan especial sin tener que preocuparse por su situación laboral. Esto contribuye a mejorar su bienestar físico y emocional, lo que a su vez repercute positivamente en la salud y el desarrollo de sus hijos.
Consecuencias de negar estos derechos
A pesar de los avances legislativos y la clara protección que existe para las madres trabajadoras en Colombia, lamentablemente aún existen casos en los que algunas empresas deciden omitir o negar estos derechos. Sin embargo, las consecuencias de estas acciones pueden ser severas.
En primer lugar, las organizaciones que incurran en estas prácticas podrían enfrentar consecuencias judiciales, como órdenes de reintegro en caso de terminaciones de contrato sin la autorización del Ministerio de Trabajo. Además, deberían asumir el pago de salarios, acreencias laborales y aportes dejados de percibir, así como sanciones económicas.
Desde el punto de vista administrativo, el Ministerio de Trabajo también puede imponer multas por la omisión de la ley laboral, especialmente en lo que respecta a la incorporación de prácticas discriminatorias en los procesos de selección, como la solicitud de pruebas de embarazo. Estas multas pueden llegar a ser equivalentes a 2.455 UVT (aproximadamente 115 millones de pesos colombianos).
Pero más allá de las consecuencias legales y económicas, las empresas que omiten estos derechos también se exponen a un riesgo reputacional significativo. En la era de las redes sociales, cualquier ciudadano tiene la posibilidad de hacer público un caso de incumplimiento, exponiendo a la organización y generando una imagen negativa que puede afectar su competitividad en el mercado.


