Pescador regresó del mar y descubrió que 26 familiares desaparecieron tras el doble terremoto en Venezuela
Entre los desaparecidos figuran hermanas, sobrinos, sobrinos-nietos y primos, con edades que iban desde los dos años hasta personas de más de 70 años.
Mientras Venezuela completa un mes intentando levantarse de la peor tragedia natural de su historia reciente, la historia de Víctor Calderón se ha convertido en una de las más dolorosas que ha dejado el doble terremoto del pasado 24 de junio.
El hombre, de 49 años y dedicado a la pesca, se encontraba trabajando en alta mar cuando los dos poderosos sismos golpearon la costa norte del país. Durante la jornada recibió por radio una noticia devastadora: el edificio donde residía junto a gran parte de su familia se había venido abajo.
Sin posibilidad de regresar de inmediato, Calderón permaneció varios días más en el mar sin saber con certeza qué había ocurrido con sus seres queridos. Al volver a tierra, el panorama fue peor de lo que imaginaba.
Veintiséis integrantes de su familia habían desaparecido bajo los escombros del complejo residencial donde vivían en Caraballeda, estado La Guaira, considerada una de las zonas más afectadas por la catástrofe.
Un dolor inagotable
Entre los desaparecidos figuran hermanas, sobrinos, sobrinos-nietos y primos, con edades que iban desde los dos años hasta personas de más de 70 años.
«Es algo terrible, terrible», relató Calderón al recordar el momento en que comprendió la magnitud de la tragedia. Pese al dolor, aseguró que aún no ha podido procesar completamente la pérdida. «Todavía no he llorado por ellos, no hasta que encuentre a los últimos que faltan», expresó.
Según los reportes conocidos hasta ahora, la hija y la nieta del pescador lograron sobrevivir al colapso de la estructura. Actualmente permanecen en un refugio temporal mientras continúan las labores de búsqueda.
La historia de Calderón refleja el drama que siguen viviendo miles de familias venezolanas un mes después del desastre. Aunque las autoridades han confirmado más de 5.300 personas fallecidas y más de 16.500 lesionadas, la incertidumbre persiste para quienes aún esperan noticias de familiares desaparecidos.
En las zonas más afectadas, los equipos de rescate continúan removiendo toneladas de concreto y acero en busca de víctimas. Cada recuperación revive el dolor de quienes llevan semanas aguardando respuestas.
Para Víctor Calderón, la tragedia sigue abierta. Mientras muchos intentan reconstruir sus vidas, él mantiene la esperanza de encontrar a los últimos miembros de su familia que aún permanecen desaparecidos bajo los escombros que dejó el doble terremoto que cambió para siempre el destino de miles de venezolanos.
