Señalan a un joven de acabar con su padre a machetazos en Magdalena
Todo como resultado de un acto de intolerancia
En vísperas de la Navidad en el municipio de Ciénaga-Magdalena hay consternación porque se registró un brutal hecho violento que deja como saldo el fallecimiento de un hombre como resultado de un ataque a machetazos.
Los hecho ocurrieron en la calle 34 con carrera 19, y el señalado como presunto autor material del suceso es nada más y nada menos que el hijo de la víctima. Según cuentas testigos, ellos tuvieron una discusión que poco a poco fue subiendo de tono y terminó con el ataque con arma blanca.
El ahora occiso quedó identificado como Adulfo Felipe Castro, quien tenía 63 años. Tras recibir el ataque a machetazos, sus vecinos lo auxiliaron llevándolo a la Policlínica de Ciénaga, pero pese al intento que se hizo por salvarle la vida, no pudo superar la gravedad de las heridas.
La Policía de Santa Marta está trabajando en la búsqueda del presunto homicida, quien tras haber atacado a su padre huyó del sitio con paradero desconocido. Se le está haciendo seguimiento a los familiares con los que podría contactarse en un momento dado.
Otro ataque a machetazos
Este dramático hecho ocurre luego de que también en el Caribe, departamento de La Guajira específicamente, un hombre también acabara a machetazos con la vida de su yerno, por cuenta de un acto de intolerancia.
Habitantes de la vereda Cara y Sello, en el municipio de Dibulla, cuentan que cuando Édgar Beleño (agresor) llegó a la casa de su hija y quiso despertarla, el esposo de esta, Onaldo Álvarez Galeano, de 45 años, intervino para evitarlo y le pidió a su suegra que se fuera.
Eso desató la furia del atacante y comenzó entre ambos una discusión de fuertes que escaló hasta llegar a los golpes. Sin embargo, todo empeoró cuando el victimario sacó un machete que llevaba consigo y cortó las manos de Álvarez Galeano.
Cuando el yerno cayó al suelo y empezó a desangrarse, Beleño lo degolló y así puso punto final a su vida. Todo lo anterior ocurrió ante la mirada de un niño de 10 años, hijo de la víctima y nieto del victimario. Según la información que recogió la Policía de La Guajira el menor le rogaba a su abuelo que no acabara con su padre.
Del mismo modo algunos vecinos indicaron que después de haber cometido el escabroso crimen, el hombre de 64 años salió de la casa con tranquilidad, anduvo hasta una quebrada de la mencionada vereda, lavó el machete, su manos y su ropa, y luego huyó. Las autoridades iniciaron un plan candado con la intención de capturarlo a la mayor brevedad posible.

