Agamia: la nueva conducta para tener relaciones ‘libres’
Cientos de personas la han adoptado en todo el mundo

El siglo XXI ha traído consigo muchos cambios en la vida, desde la manera en la que se educa y se trabaja, hasta en la forma en la que se llevan a cabo las relaciones sentimentales. Por tal razón, es común que en algunas culturas del mundo hoy sea normal escuchar términos como «bigamia», «poligamia» y «agamia».
Estos tres conceptos o conductas se caracterizan por ser el absoluto antónimo de la monogamia, que se refiere a los romances que se dan únicamente entre dos personas, lo que la mayoría de la población mundial considera como «normal».
De los tres términos antes mencionados, «agamia» es el que de momento es más desconocido. Sin embargo, últimamente muchas personas han decidido adoptarlo y así lo han manifestado a través de sus redes sociales, lo que ha hecho que el resto se interese en saber de qué se trata.
¿Qué es la agamia en las relaciones sentimentales?
Básicamente este término hace referencia a las relaciones en las que no existe un vínculo sentimental y mucho menos con carácter de exclusividad, sino que son poliamorosas, es decir, con varias personas involucradas sin que se considere una exclusividad.
El portal web Psicología y Mente explica que «la agamia es, fundamentalmente, la ausencia de lo que se llama gamos, que es una unión entre dos personas que tiene al matrimonio como punto de referencia».
Existe un sitio web llamado Contra el Amor, en el que se habla de la agamia como la conducta que cuestiona la percepción que se le ha dado históricamente a este sentimiento. Sus autores ponen de manifiesto que «la agamia es un modelo de relación consistente en la eliminación del gamos y la relación gámica, mediante la reconsideración y redistribución de los componentes de la relación gámica para su utilización libre en las relaciones».
Entre otras cosas, resumen que «la agamia rechaza con especial determinación el modelo de finalidad reproductiva centrado en la actividad sexual llamado “pareja”, y preconizado por la filosofía del amor». y que «es la evitación activa de que un determinado estereotipo de relación, tradicionalmente llamada “amorosa”, subsuma al resto bajo su patrón».