Tres colectividades quedarían sin personería jurídica tras los resultados de las elecciones legislativas
Oxígeno, La Fuerza de la Paz y Comunes no alcanzaron el umbral exigido por la legislación electoral, por lo que perderían el reconocimiento oficial como partidos políticos en Colombia.
El panorama político colombiano comienza a redefinirse después de las elecciones legislativas. Tras conocerse los resultados de la jornada electoral, tres partidos no lograron reunir la votación mínima establecida por la ley para conservar su personería jurídica.
Entre las colectividades que quedarían por fuera del sistema de partidos está Oxígeno, el movimiento encabezado por la excandidata presidencial Ingrid Betancourt. La organización no alcanzó el número de votos requerido para mantenerse como partido reconocido ante las autoridades electorales.
En la misma situación se encuentra La Fuerza de la Paz, colectividad promovida por el senador Roy Barreras. Aunque el dirigente participó en la consulta presidencial y logró imponerse en ese proceso, el respaldo obtenido por su partido en las elecciones al Congreso resultó insuficiente frente al umbral que exige la normativa.
El partido Comunes
Otro de los movimientos que perdería su estatus jurídico es Comunes, partido surgido del proceso de reincorporación política tras el acuerdo firmado con la antigua guerrilla de las FARC durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Durante varios años esa colectividad contó con curules garantizadas en el Congreso como parte de lo pactado en el acuerdo de paz.
Una vez finalizado ese periodo de participación asegurada, el partido compitió en igualdad de condiciones dentro del sistema electoral, pero los votos obtenidos no fueron suficientes para conservar su reconocimiento legal.
La pérdida de la personería jurídica implica varias limitaciones para estas organizaciones: no podrán presentar listas propias al Congreso, acceder a financiación estatal ni contar con los beneficios que la legislación otorga a los partidos oficialmente reconocidos.
Con este resultado, el escenario político nacional experimenta una nueva reconfiguración, mientras distintos movimientos evalúan sus estrategias para mantenerse activos dentro de la vida democrática del país.


