Operación conjunta entre Ecuador y EE. UU. destruye base de entrenamiento de disidencias de las Farc
El campamento, ubicado en la provincia amazónica de Sucumbíos, sería utilizado por los Comandos de la Frontera para preparar a narcotraficantes y operar cerca de la frontera con Colombia.
Una acción militar coordinada entre las Fuerzas Armadas de Ecuador y unidades de Estados Unidos permitió localizar y destruir una infraestructura clandestina atribuida a los Comandos de la Frontera, una estructura de las disidencias de las Farc que opera en la zona limítrofe con Colombia.
La intervención ocurrió el pasado martes 3 de marzo en la provincia de Sucumbíos, en la Amazonía ecuatoriana. De acuerdo con información oficial divulgada por el gobierno de ese país, la operación se ejecutó con apoyo de inteligencia y participación de comandos especiales de ambas naciones.
El lugar intervenido funcionaba como punto de alojamiento y entrenamiento armado y, según los reportes militares, estaría vinculado con el cabecilla conocido como ‘Mono Tole’. Las autoridades estiman que el campamento tenía capacidad para entrenar a cerca de cincuenta integrantes relacionados con el narcotráfico.
Diversos recursos militares en marcha
Durante la operación se emplearon distintos recursos militares. El Ejército ecuatoriano desplegó aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales y drones con el propósito de identificar con exactitud la ubicación de la estructura antes de proceder a su destrucción.
Tras conocerse el resultado del operativo, el ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, publicó un mensaje en la red social X: “Y este es solo el inicio. Los vamos a encontrar… hasta por debajo de las piedras”.
Por su parte, el Comando Sur de Estados Unidos indicó que ambas fuerzas actuaron de manera coordinada para enfrentar a los “narcoterroristas”, responsables —según ese organismo— de provocar durante años violencia y corrupción en distintos países del hemisferio.
Desde el Ministerio de Defensa ecuatoriano se explicó que esta cooperación se desarrolla dentro de los acuerdos bilaterales de seguridad entre Ecuador y Estados Unidos, que contemplan intercambio de información estratégica y apoyo en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
El gobierno del presidente Daniel Noboa ha intensificado las acciones militares contra las organizaciones criminales desde 2024, cuando declaró la guerra a estas estructuras tras la escalada de violencia que vive el país.
En ese contexto, las autoridades ecuatorianas incluyeron recientemente a tres disidencias de las Farc dentro de la lista de organizaciones terroristas, entre ellas los Comandos de la Frontera. Según investigaciones de inteligencia, este grupo estaría relacionado con el ataque en el que once militares ecuatorianos fallecieron en mayo de 2025 durante un operativo contra minería ilegal en la zona de Alto Punino, entre las provincias amazónicas de Orellana y Napo.
Los reportes de seguridad también señalan posibles vínculos entre esta estructura armada y Los Lobos, considerada una de las organizaciones criminales más fuertes en el país y con influencia en economías ilegales como la minería clandestina en áreas cercanas a la frontera con Colombia.

