Colombia y la sombra de la Lista Clinton: tres décadas de sanciones y escándalos
Recientemente fueron ingresadas varias personas cercanas al entorno del presidente, además de él
El reciente ingreso del presidente Gustavo Petro y de varios miembros de su entorno a la Lista Clinton volvió a encender un debate que Colombia conoce bien: el impacto que ha tenido esta herramienta del Gobierno estadounidense en figuras políticas, empresariales y deportivas del país. Creada en 1995 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro, la llamada Specially Designated Narcotics Traffickers List ha sido, durante casi treinta años, una especie de tribunal económico global para quienes son señalados de tener nexos con el narcotráfico.
Desde sus primeros años, Colombia ha sido uno de los países más golpeados por la medida. En la década de los noventa, el emblemático club América de Cali fue incluido por sus vínculos con el cartel de los hermanos Rodríguez Orejuela, un hecho que marcó su historia. La sanción lo dejó sin patrocinadores, sin acceso a transacciones internacionales y con años de inestabilidad económica, hasta que finalmente fue retirado de la lista en 2014.
El caso de Drogas La Rebaja
Un caso similar fue el de Drogas La Rebaja, la cadena farmacéutica fundada por la misma familia Rodríguez Orejuela. Aunque estuvo años vetada por la Ofac, logró mantenerse en pie y actualmente pertenece a la Sociedad de Activos Especiales (SAE), con más de 800 puntos de venta en el país.
A lo largo del tiempo, nombres de ganaderos, empresarios y exfuncionarios también han aparecido en el listado, reflejando el alcance transversal de esta sanción. Los efectos son inmediatos: bloqueo de cuentas, congelamiento de activos y aislamiento total del sistema financiero internacional.
La más reciente actualización, que incluye al presidente Petro, su esposa Verónica Alcocer, el ministro Armando Benedetti y su hijo Nicolás Petro, coincide con la presencia de reconocidos narcotraficantes como Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, y Daniel Barrera Barrera, alias El Loco Barrera. Ambos fueron señalados de coordinar operaciones de envío de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
Desde su creación, la Lista Clinton se ha consolidado como una de las herramientas más efectivas de presión de Washington. Más allá de las sanciones financieras, su poder radica en el impacto político y simbólico: una sola inclusión puede alterar carreras, economías y relaciones diplomáticas. En Colombia, su huella ha sido profunda y, con este nuevo episodio, parece lejos de borrarse.



