Olmedo López se siente «abandonado» por la justicia y envió dura carta
El exdirector de la UNGRD afirmó que no se ha valorado su esfuerzo para entregar información que permitió destapar uno de los escándalos de corrupción más grandes en la historia de Colombia
Olmedo López, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), envió una dura carta a la fiscal María Cristina Patiño en la que expresa su profundo malestar por la falta de respaldo institucional tras haber colaborado con la justicia en uno de los mayores escándalos de corrupción del actual gobierno. En el documento, de once páginas, López expone con detalle los aportes que ha hecho desde que decidió contar lo que sabía, incluyendo información sobre altos funcionarios y congresistas involucrados, así como las consecuencias personales y judiciales que ha enfrentado por dar ese paso.
El exfuncionario, quien fue uno de los primeros en romper el silencio luego del destape del caso de los carrotanques, señala que hoy se siente traicionado y sin protección. Su carta llega luego de que la justicia negara el preacuerdo que había negociado con la Fiscalía, y de que esta no apelara dicha decisión, hecho que interpreta como un abandono de su rol como testigo colaborador.
Un testimonio clave
López asegura que su testimonio ha sido clave para que otras personas aceptaran cargos, entre ellos Sneyder Pinilla, Luis Carlos Barreto, Pedro Rodríguez, Luis Eduardo López Rosero, María Alejandra Benavides, Édgar Riveros y la exconsejera Sandra Ortiz. A pesar de su contribución, considera que no ha recibido un trato justo frente a otros implicados que, según él, se han beneficiado guardando silencio o negociando su participación en etapas posteriores del proceso.
Además, el exdirector relata que fue víctima de un intento de soborno por 13 mil millones de pesos, dinero que, según afirma, tenía como propósito frenar sus declaraciones y silenciar la verdad. También advierte que tanto él como su familia enfrentan riesgos por su colaboración y hace un llamado urgente a que se le otorguen garantías de seguridad.
En su carta, López insiste en que su intención al hablar no fue recibir indulgencias, sino aportar al esclarecimiento de un entramado de corrupción que, en sus palabras, toca “las más altas esferas del poder político y administrativo”. Aún así, afirma que actualmente se encuentra en “estado de indefensión jurídica” y solicita que se revise su situación legal, se le reconozca como víctima del delito de soborno, y se le permita continuar colaborando bajo condiciones justas.
Con esta comunicación, López se suma a otras voces críticas del manejo de este caso por parte de la Fiscalía, como la de la exconsejera Sandra Ortiz. En sus palabras finales, el exfuncionario no pide indulgencias ni privilegios, sino que se le permita seguir siendo parte del proceso con justicia y protección.

