Racero afirma que hay una «cortina de humo» en su contra
El congresista está siendo investigado por presunta incurrir en el delito de tráfico de influencias con la repartición de cargos en el SENA
El representante a la Cámara David Racero respondió públicamente este lunes 26 de mayo a las graves denuncias que lo vinculan con presuntas prácticas de clientelismo en entidades como el Sena y la aseguradora estatal Positiva, además de señalamientos por precarización laboral y presiones indebidas a trabajadores de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL). Los señalamientos, revelados por el periodista Daniel Coronell en la revista Cambio y luego ampliados en W Radio, han generado un fuerte impacto dentro del Pacto Histórico, colectividad a la que pertenece el congresista.
Voces influyentes del movimiento político, como la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, y los congresistas Wilson Arias y Alfredo Mondragón, se sumaron al llamado a que se investigue a fondo lo sucedido. En contraste, Racero sostiene que se trata de una estrategia para desacreditarlo y distraer la atención de las reformas que impulsa el Gobierno, especialmente la reforma laboral.
Un intento por «golpear» el debate
En un video publicado en su cuenta de X, Racero afirmó: “La reforma laboral y todas las reformas del cambio están por encima de cualquier congresista”, e insistió en que su trayectoria política ha sido coherente con los principios del progresismo. También manifestó que el escándalo es parte de un intento por golpear el debate sobre las transformaciones sociales que propone su bancada.
Uno de los ejes de su defensa fue aclarar la existencia de un antiguo emprendimiento familiar —un fruver— que, según explicó, funcionó por solo seis meses en 2020 y cerró debido a la pandemia. Negó que ese negocio siga operando y que esté vinculado a otros supuestos privilegios: “Por dios, si yo ni tengo camioneta blindada, yo ando en mi carro, mi patineta o en transporte público. Todo es falso”.
En cuanto a las denuncias sobre condiciones laborales precarias, el congresista afirmó que esas relaciones corresponden al periodo del emprendimiento familiar y no a su ejercicio como legislador. Añadió que ya ha solicitado que se activen los procesos judiciales correspondientes y expresó su disposición a colaborar con la justicia.
Racero también advirtió sobre un presunto patrón de persecución mediática contra figuras de izquierda, que —según él— utiliza supuestas comunicaciones privadas y prácticas ilegales de interceptación para dañar su reputación. Hizo un llamado a la militancia para no caer en distracciones y mantener el foco en las reformas prioritarias, como la consulta popular que volverá a debatirse en el Senado.
Las declaraciones del congresista surgen tras la publicación de un informe de Cambio que incluye un audio en el que se le escucha ofrecer un salario de un millón de pesos mensuales por jornadas de trabajo de 13 horas diarias, sin prestaciones sociales. “El pago es de un millón mensual. No tiene prestaciones, no tiene nada, un millón. Y sí, toca decirle que es tiempo completo. 7:00 de la mañana a 8:00 de la noche, ellos saben”, se oye decir a Racero.
Adicionalmente, W Radio difundió grabaciones en las que el congresista aparentemente intercede para gestionar cargos en entidades como Positiva y Colombia Compra Eficiente. En uno de los audios, Racero habla con quien sería Stalin Antonio Ballesteros, entonces director de esta última entidad, a quien le propone una especie de “cambalache” entre cargos: una vicepresidencia a cambio de una subdirección.
El escándalo se agrava con acusaciones sobre posibles favorecimientos a familiares y allegados en el Sena, en una red que presuntamente operaba con el respaldo del excongresista Jorge Londoño. Frente a la crisis interna que esto ha generado en el Pacto Histórico, Racero insistió en su inocencia y reiteró que los ataques en su contra buscan debilitar la agenda legislativa del cambio.