Liberación de Lyan Hortúa no fue un gesto; hubo pago de rescate
La negociación fue liderada por el padrastro del menor, Jorsuar Suárez, quien se desplazó hasta Santander de Quilichao, Cauca, para concretar el acuerdo con los captores.
La familia de Lyan Hortúa reveló que pagó cerca de 4.000 millones de pesos para asegurar la liberación del niño de 11 años, quien estuvo secuestrado durante 18 días en Jamundí, Valle del Cauca. La negociación fue liderada por el padrastro del menor, Jorsuar Suárez, quien se desplazó hasta Santander de Quilichao, Cauca, para concretar el acuerdo con los captores.
El secuestro, que inició cuando varios hombres armados sacaron a Lyan de su casa en el corregimiento de Potrerito, terminó con la entrega del niño a una prima de confianza, quien actuó como intermediaria de la familia. Posteriormente, la Defensoría del Pueblo recibió al menor y lo trasladó junto a sus familiares a la Clínica Valle del Lili en Cali para una evaluación médica y psicológica.
¿No tenían vínculos con grupos ilegales?
Los padres prefirieron no revelar la identidad de los secuestradores, a quienes describen únicamente como comerciantes sin vínculos con grupos ilegales. Durante el cautiverio, Lyan pudo comunicarse con su familia mediante dos videollamadas, en las que aseguró que estaba bien y que había estado amarrado durante cuatro días, confirmando así que el secuestro fue un hecho planificado y organizado.
Esta versión es contrario a lo que circuló al momento del rapto, ya que presuntamente los hombres que ingresaron de manera violenta a la vivienda del niño, hacían parte de un grupo disidente de la extinta guerrilla FARC, sin embargo, nunca hubo una confirmación por parte de las autoridades.
