El dibujo de Valeria Afanador: una ventana al estado emocional de la niña antes de su fallecimiento
Las autoridades confirmaron que la menor no fue víctima de violencia, sino que su deceso se produjo por ahogamiento
A pocos días de haberse confirmado el fallecimiento de Valeria Afanador, la niña de 10 años con síndrome de Down reportada como desaparecida en Cajicá y encontrada muerta el pasado 29 de agosto, un nuevo elemento ha capturado la atención de los investigadores y de la opinión pública: un dibujo realizado por la menor poco antes de desaparecer.
Este trazo, aparentemente inocente, ha sido objeto de análisis por parte de expertos en psicología forense. Aunque no tiene valor probatorio, el contenido simbólico del dibujo ha sido considerado revelador del estado emocional y la percepción subjetiva de Valeria días antes de su muerte.
El psicólogo forense y criminólogo Belisario Valbuena, consultado por medios nacionales, examinó la imagen desde la interpretación gráfica infantil y la psicología profunda. En el dibujo, Valeria plasmó dos figuras humanas, un bote sobre el agua y una nube, además de espirales y trazos difusos.
Para Valbuena, estos elementos no son aleatorios. El uso del espacio en blanco, los trazos débiles y las formas sueltas sugieren “confusión, fragilidad emocional y una posible sensación de desprotección”. Uno de los elementos más llamativos, el bote con una figura adentro sobre aguas onduladas, podría simbolizar un sentimiento de soledad, desarraigo o estar a la deriva, según el análisis.
“El dibujo de Valeria Afanador está evidenciando indicadores de fragilidad del yo y dificultades de integración psicoemocional, una sensación de soledad o de estar expuesta a un entorno inestable”, concluyó el experto, quien también resaltó que la menor parecía expresar la ausencia de un sostén protector en su entorno más cercano.
Una interpretación paralela a la evidencia judicial
Este tipo de interpretaciones no reemplazan la evidencia judicial, pero abren una ventana importante para entender lo que Valeria pudo estar experimentando internamente. La imagen cobra mayor relevancia en un contexto donde las circunstancias de su desaparición aún no se comprenden del todo, y donde se ha confirmado que su muerte ocurrió por ahogamiento, sin signos de violencia física o abuso.
El trazo de Valeria, entonces, se convierte en un mensaje silencioso y doloroso, posiblemente expresado como única vía para comunicar su estado emocional. En medio del duelo y las investigaciones, su dibujo se alza hoy como símbolo de una vulnerabilidad que tal vez pasó inadvertida.