Se reanudaron oficialmente los diálogos entre gobierno de Colombia y ELN
Este lunes 21 de noviembre, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno de Colombia reanudaron los diálogos de paz en Caracas, Venezuela, donde se reúnen representantes de las dos delegaciones, con el acompañamiento de la Misión de Verificación de la ONU, la Iglesia Católica y delegados de Venezuela, Cuba y Noruega, países que actúan como garantes de esta negociación.
La mesa instalada hoy será el primer paso concreto del gobierno para materializar su política de Paz Total, en la que pretende incluir a grupos armados ilegales de diferentes orígenes y denominaciones.
El equipo negociador del Ejecutivo colombiano lo encabeza Otty Patiño, un politólogo y escritor colombiano, cofundador y exjefe guerrillero del M-19 que compartió militancia con el presidente Gustavo Petro, e Israel Ramírez, alias «Pablo Beltrán», lidera la delegación del ELN en este proceso.
En medio de una rueda de prensa, las partes acordaron «reanudar con plena voluntad política y ética el proceso de diálogo político», entendido como un reclamo «de los territorios rurales y urbanos que padecen la violencia y la exclusión».
Además, se comprometieron a «construir la paz a partir de una democracia con justicia, con cambios tangibles, urgentes y necesarios» que resulten de la mesa de negociación.
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La delegación del ELN, Beltrán reconoció la diversidad de las personas que integran la contraparte negociadora. “Saludamos y respetamos que en la delegación del Gobierno haya distintos sectores”, afirmó el líder guerrillero.
Por su parte, el Alto Comisionado de Paz, Danilo Rueda, manifestó su confianza en la buena fe de todos los integrantes de las dos delegaciones: “En el centro de este diálogo hacia la paz está la vida», expresó.
La moderadora de la rueda de prensa indicó también que el Gobierno y el ELN creen que «la construcción de la paz, como política de Estado, trasciende la temporalidad», por lo que favorecerán «compromisos permanentes y verificables que siembren certeza de una nueva cultura de paz, fundada en cambios reales, que permitan la superación de la violencia política y sus causas».
Las partes agradecieron a Venezuela, que también envió un saludo como país anfitrión, y Noruega y Cuba, naciones igualmente garantes que leyeron otro comunicado en el que ratifican su apoyo al proceso.
De igual forma, aseguraron que asumirán «los valores que hoy en el mundo son básicos e imperiosos», lo que incluye «el respeto de todas las formas de vida y su dignidad».
«Somos conscientes de la necesidad de responder a las diversas dimensiones de la vida colectiva, que implican nuestros deberes para el cuidado del planeta», añade el comunicado conjunto.


