Petro sancionó la reforma laboral: ya es ley de la República
Este es uno de los proyectos que más trabas tuvo en el Congreso, pero que finalmente terminó por ser aprobado
El Gobierno Nacional finalmente logró uno de sus objetivos centrales: reformar el sistema laboral colombiano. Este miércoles, el presidente Gustavo Petro sancionó la nueva ley en la Casa Museo Quinta de Bolívar, poniendo fin a una de las batallas legislativas más complejas de su mandato. La reforma, que había sido hundida en dos oportunidades y atravesó momentos críticos, entra ahora en vigor con un mensaje claro desde el Ejecutivo: será obligatoria y habrá vigilancia estricta para que se cumpla.
Acompañado por sindicatos, estudiantes, congresistas aliados y figuras del movimiento obrero, Petro aprovechó el acto para advertir que no permitirá evasiones por parte del sector privado. “Le dije al Ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, que necesito por lo menos 1.000 inspectores visitando empresas. Compañía que no aplique la reforma, ¡chum!”, dijo, dejando ver el tono firme con el que se ejecutará esta transformación.
🔴¡Es oficial! La Reforma Laboral ya es Ley de la República 🇨🇴#AEstaHora | Desde la Quinta de Bolívar, y acompañado por el pueblo que nunca dejó de luchar, el presidente @PetroGustavo sancionó la ley que convierte el trabajo en digno y decente, cumpliéndole al país y a la clase… pic.twitter.com/DexJKXfrME
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) June 25, 2025
Múltiples cambios que deja la reforma laboral
La ley contempla múltiples cambios que afectan tanto a empleados como a empleadores. Entre los más significativos está el fortalecimiento del contrato a término indefinido como norma general de vinculación, limitando el uso de contratos temporales y por obra, y exigiendo justificación estricta para estas modalidades. También se formaliza el contrato de aprendizaje del Sena, que ahora garantiza remuneración y prestaciones sociales completas.
Uno de los ajustes que más inquieta al sector empresarial es el nuevo horario del recargo nocturno, que se pagará desde las 7:00 p. m. (antes comenzaba a las 9:00 p. m.), así como el aumento progresivo del recargo por trabajo dominical, que alcanzará el 100 % en 2027. A esto se suma la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales, sin reducción de salario.
La reforma también reconoce nuevas figuras como los trabajadores de plataformas digitales, a quienes se les garantizarán aportes a seguridad social si están como independientes. Además, se establecen derechos laborales para internos de medicina y se avanza en la formalización de madres comunitarias y empleadas del servicio doméstico.
El Gobierno sostiene que se trata de un paso decisivo hacia la dignificación del trabajo y la equidad social. Sin embargo, gremios como Fenalco y Acopi han manifestado profundas preocupaciones. Según sus estimaciones, los cambios podrían aumentar los costos laborales entre un 18 % y un 34 %, y afectar particularmente a las pequeñas empresas. Asobares, por su parte, advierte que el adelanto del horario nocturno podría traducirse en la pérdida de miles de empleos en el sector.
Con la ley ya sancionada, el debate ahora se traslada a la implementación. El gobierno deberá demostrar que es posible garantizar derechos sin ahogar la productividad, mientras que el sector empresarial exigirá mecanismos de apoyo y flexibilidades que eviten impactos severos. La reforma, ya ley, se convierte en uno de los hitos más controvertidos —y ambiciosos— del mandato de Petro.

