Salud

Orzuelo en el ojo: ¿es contagioso y cómo se puede tratar rápidamente?

¿Ha notado un pequeño grano en el borde del párpado? Si es doloroso y purulento, es muy probable que se trate de un orzuelo. Tenga en cuenta que puede ser contagioso. ¿Cuáles son los síntomas y las causas? Hacemos un balance de la situación.

¿Qué aspecto tiene un orzuelo?

El orzuelo es una especie de forúnculo, un pequeño grano blanco situado en el borde del párpado, más concretamente en la zona de implantación de una pestaña, llamada folículo piloso sebáceo. A veces va acompañada de una celulitis orbital, lo que significa que el párpado y la piel que rodea la zona infectada están afectados y pueden hincharse.

Hay dos tipos de orzuelos:

  • El orzuelo externo, que es el más común y es visible pero menos molesto;
  • El orzuelo interno, que es más raro, pero requiere una visita al médico para que le recete antibióticos.

¿Cuáles son los síntomas de un orzuelo?

El ojo afectado por el orzuelo se vuelve sensible a la luz, llora mucho y la persona suele tener sensación de cuerpo extraño y visión borrosa.

La zona que rodea la pequeña mancha amarillenta está hinchada, roja y caliente, un signo de infección. Al cabo de dos a cuatro días, la lesión se abre por sí sola, liberando el pus, aliviando el dolor y permitiendo que la afección se resuelva. El tiempo de curación de un orzuelo suele variar entre unos días y una semana.

En casos más avanzados, un orzuelo puede provocar una alteración del estado general de salud con fatiga, fiebre con escalofríos y dolores, y pérdida de apetito. A veces pueden surgir complicaciones como la sobreinfección (o absceso), la recaída, la cronicidad, la blefaritis estafilocócica (inflamación del párpado) o la celulitis preseptal u orbital (extensiones de la infección).

¿Qué causa un orzuelo?

El orzuelo suele estar causado por una infección con la bacteria estafilococo. Los orzuelos externos son el resultado de la infección u obstrucción de un folículo ciliar y de las glándulas de Zeiss (glándulas sebáceas) o de Moll (glándulas sudoríparas) adyacentes. El orzuelo interno, más raro, es el resultado de la infección de una glándula de meibomio, que se encuentra en el cartílago de los párpados.

El uso de lentes de contacto, la mala higiene de las manos o el hecho de compartir cosméticos pueden aumentar el riesgo de desarrollar orzuelos. Las infecciones oculares como la conjuntivitis, la rosácea ocular o las reacciones alérgicas también pueden provocar orzuelos.

Algunas personas también tienen un mayor riesgo de padecer orzuelos crónicos:

  • Personas con diabetes;
  • Personas inmunodeprimidas;
  • Personas con enfermedades de la piel (dermatitis seborreica o acné);
  • Personas con infección por estafilococo áureo;
  • Personas que usan lentes de contacto o gafas;
  • Personas con ojos secos.

¿Cómo se trata un orzuelo?

El principal tratamiento para un orzuelo es aplicar una compresa empapada en agua caliente durante 5-10 minutos, 2-3 veces al día. El objetivo es acelerar la curación y aliviar el dolor y la inflamación. También es posible mojar un bastoncillo de algodón empapado en agua caliente o en té de manzanilla y presionarlo suavemente. El orzuelo suele desaparecer por completo en una o dos semanas.

Un orzuelo externo que no responda a la aplicación de compresas calientes puede ser incidido con una cuchilla afilada. Los orzuelos internos requieren antibióticos orales, incisión quirúrgica y drenaje si es necesario. Los antibióticos locales son en su mayoría ineficaces.

¿Debe perforar un orzuelo usted mismo?

Tenga cuidado, no debe perforarlo usted mismo y evite frotarse los ojos. Tampoco debe usar maquillaje ni lentes de contacto hasta que se haya curado. En efecto, un orzuelo es muy contagioso y tocarse los ojos con las manos sucias no hará más que agravarlo y contaminar potencialmente el otro ojo. Del mismo modo, tenga cuidado de no tocar los ojos de las personas cercanas (especialmente los niños) para evitar infectarlos.

¿Cuándo ir al médico?

En la mayoría de los casos, no es necesario acudir al médico. Sin embargo, si la aplicación de compresas no conduce a ninguna mejoría, el dolor se vuelve muy intenso y aparece la fiebre, puede ser necesaria una consulta. Es posible que el médico tenga que cortar el orzuelo y prescribir antibióticos locales en forma de colirio o pomada. También puede sugerirle que se quite la pestaña afectada, lo que puede acelerar la curación.

Por último, si los orzuelos se repiten, es aconsejable comprobar el nivel de azúcar en sangre en ayunas, ya que la diabetes, es decir, los niveles altos de azúcar en sangre, favorecen este tipo de infecciones.

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