Nicolás Maduro ya tiene fecha para enfrentar juicio en EE. UU.: podría recibir cadena perpetua por narcotráfico
Maduro asistió a la diligencia acompañado por su esposa, Cilia Flores, quien también figura como procesada en el mismo expediente. Durante la audiencia permaneció en silencio, siguiendo las intervenciones con ayuda de un sistema de traducción simultánea, mientras sus abogados asumían la representación de su defensa.
La justicia de Estados Unidos ya fijó el calendario para uno de los procesos judiciales más relevantes contra un exjefe de Estado latinoamericano. Nicolás Maduro comparecerá el 1 de junio de 2027 ante una corte federal de Nueva York, donde responderá por cuatro cargos relacionados con narcotráfico y delitos con armas que, de ser comprobados, podrían derivar en una condena de cadena perpetua.
La programación del juicio quedó definida durante una audiencia de carácter procesal presidida por el juez federal Alvin Hellerstein, quien dio luz verde al cronograma acordado entre la Fiscalía y la defensa para el desarrollo de las actuaciones previas al inicio del juicio oral.
Maduro asistió a la diligencia acompañado por su esposa, Cilia Flores, quien también figura como procesada en el mismo expediente. Durante la audiencia permaneció en silencio, siguiendo las intervenciones con ayuda de un sistema de traducción simultánea, mientras sus abogados asumían la representación de su defensa.
El expediente de la Fiscalía estadounidense sostiene que el exmandatario habría encabezado una estructura dedicada al tráfico internacional de cocaína, razón por la cual enfrenta cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína hacia Estados Unidos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, además de conspiración para poseer ese tipo de armamento.
Rutas para trasladar cargamentos
De acuerdo con la acusación, la organización habría utilizado diferentes rutas para trasladar cargamentos de droga mediante embarcaciones, aeronaves y otros medios de transporte, con el presunto respaldo de funcionarios venezolanos y organismos estatales.
Los investigadores también sostienen que la estructura habría recurrido a hechos violentos para mantener el control de sus operaciones, incluyendo secuestros, agresiones y homicidios relacionados con disputas dentro del negocio ilícito.
En la misma causa judicial también aparece vinculada Cilia Flores, señalada por la Fiscalía de haber recibido sobornos para facilitar contactos entre narcotraficantes y funcionarios venezolanos encargados de combatir este delito. La investigación igualmente recuerda la condena impuesta años atrás a dos familiares de Flores por conspiración para enviar cocaína a territorio estadounidense.
Durante una comparecencia anterior, Maduro rechazó todas las acusaciones en su contra y aseguró: “No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente constitucional de mi país”.
Mientras avanza el proceso, la estrategia de la defensa buscará que el caso sea archivado alegando inmunidad soberana. Sus abogados también han cuestionado la forma en que Maduro fue trasladado a Estados Unidos, calificando el procedimiento como un «secuestro militar».
Hasta que la justicia resuelva esas solicitudes, tanto Maduro como Flores continuarán recluidos en un centro de detención federal en Brooklyn, a la espera del juicio que comenzará en junio de 2027 y que definirá su futuro judicial en Estados Unidos.


