Maduro se declaró no culpable y se autodefinió como un «prisionero de guerra»
La comparecencia se realizó bajo estrictas medidas de seguridad. Ambos acusados ingresaron con uniformes de reclusos y sin esposas visibles, acompañados por sus abogados.

En su primera comparecencia ante la justicia estadounidense, Nicolás Maduro negó este lunes todas las acusaciones en su contra y se declaró no culpable de los delitos federales que le imputa un tribunal del Distrito Sur de Nueva York. El exmandatario venezolano compareció junto a su esposa, Cilia Flores, quien también rechazó los cargos.
Durante la audiencia, que se extendió por cerca de 40 minutos, la Fiscalía formalizó las imputaciones relacionadas con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y otros delitos, mientras la defensa sostuvo que Maduro no acepta responsabilidad alguna. Al momento de responder al juez, el exgobernante afirmó: “Soy inocente, no me declaro culpable”, según relataron periodistas presentes en la sala.
Dijo que mantiene su posición como presidente
Maduro insistió además en que mantiene su condición de jefe de Estado y aseguró haber sido llevado a Estados Unidos contra su voluntad, señalando que fue “secuestrado” durante un operativo en Caracas. En varias intervenciones reiteró: “Sigo siendo el presidente de mi país”, postura que el juez indicó deberá exponerse en el curso procesal correspondiente.
La comparecencia se realizó bajo estrictas medidas de seguridad. Ambos acusados ingresaron con uniformes de reclusos y sin esposas visibles, acompañados por sus abogados. La defensa de Maduro no solicitó libertad bajo fianza en esta etapa, aunque dejó abierta la posibilidad de hacerlo más adelante.
Al cierre de la diligencia, el tribunal fijó una nueva audiencia para el 17 de marzo, fecha en la que continuará el proceso judicial. La salida de los acusados estuvo marcada por tensión en la sala, luego de que un asistente increpara al exmandatario, quien volvió a insistir en su versión antes de ser retirado por los alguaciles.
Con la declaración de no culpabilidad, el caso entra ahora en una fase clave, mientras la justicia estadounidense avanza en uno de los procesos más sensibles contra un exjefe de Estado extranjero en los últimos años.
