Esto dijo el presidente del Senado sobre la propuesta de posesionar a Abelardo de la Espriella en una guarnición militar
El congresista explicó que la iniciativa sí podría llevarse a cabo, siempre que el Congreso apruebe previamente el traslado temporal de su sede mediante el procedimiento establecido en la ley.
El presidente del Senado de la República, Lidio García Turbay, se pronunció sobre la propuesta del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de realizar su ceremonia de posesión en una guarnición militar el próximo 7 de agosto, en lugar del tradicional acto en el Capitolio Nacional.
El congresista explicó que la iniciativa sí podría llevarse a cabo, siempre que el Congreso apruebe previamente el traslado temporal de su sede mediante el procedimiento establecido en la ley.
Lee también:“Con respecto a la posesión del presidente electo en una guarnición militar, se podría si, a través de una proposición, se aprueba en cada una de las cámaras, en Senado y en Cámara de Representantes. Hay que presentarlo el 20 de julio y pues ahí se dará trámite a esa proposición para que eso no tenga ningún tipo de problema y pueda revestirse de legalidad y de constitucionalidad”, manifestó García.
Las declaraciones se conocen luego de que Abelardo de la Espriella anunciara su intención de posesionarse en una instalación militar como un homenaje a los miembros de la Fuerza Pública.
Una comunicación directa
Para avanzar con esa propuesta, el mandatario electo envió una comunicación a las secretarías del Senado y de la Cámara de Representantes solicitando información sobre el procedimiento que debe surtirse para trasladar la sede del Congreso y permitir que la sesión solemne se realice en un lugar diferente al Capitolio Nacional.
Entre otros aspectos, pidió claridad sobre el cuórum requerido, las mayorías necesarias para aprobar la decisión, quién puede presentar la proposición y los tiempos reglamentarios para adelantar el trámite antes del 7 de agosto.
El pronunciamiento de Lidio García plantea la ruta institucional que tendría que seguir la iniciativa y deja en manos del nuevo Congreso la decisión de autorizar, o no, un cambio de escenario para una posesión presidencial que, de concretarse, marcaría un precedente en la historia política del país.


