Clan del Golfo busca acercamiento con De La Espriella y pone sobre la mesa una lista de exigencias
El Clan del Golfo también sostiene que la legislación actual no ofrece las herramientas necesarias para un sometimiento de una organización de su tamaño. Por ello, propone un marco legal que contemple verdad, reparación a las víctimas, garantías de no repetición y tiempos claros para el desarrollo del proceso.
Pese a que el presidente electo, Abelardo De La Espriella, ha dejado claro que no negociará con el Clan del Golfo, la organización armada decidió mover sus fichas y le envió una carta en la que propone un eventual sometimiento a la justicia, pero únicamente si el próximo Gobierno acepta una serie de condiciones.
La comunicación, revelada por Revista Semana, fue enviada este lunes festivo y plantea la posibilidad de abrir un canal de diálogo para discutir las reglas de un proceso que, según el grupo, debe ofrecer garantías jurídicas y de seguridad para sus integrantes.
En el documento, la estructura ilegal asegura que no cierra la puerta a un sometimiento. No obstante, advierte que el verdadero debate está en las condiciones bajo las cuales se desarrollaría ese procedimiento y en las garantías que recibirían quienes hagan parte de la organización.
Entre las principales exigencias aparecen una nueva ley que regule el proceso, seguridad jurídica para sus miembros, protección para las comunidades donde opera y medidas que eviten que otros grupos armados ocupen los territorios que eventualmente dejarían.
Sin herramientas para el sometimiento
El Clan del Golfo también sostiene que la legislación actual no ofrece las herramientas necesarias para un sometimiento de una organización de su tamaño. Por ello, propone un marco legal que contemple verdad, reparación a las víctimas, garantías de no repetición y tiempos claros para el desarrollo del proceso.
Como argumento, cita la experiencia de Justicia y Paz durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, al afirmar que varios exintegrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia aún enfrentan consecuencias judiciales más de dos décadas después de haberse acogido a ese mecanismo.
La organización también manifestó su intención de reunirse con el futuro Alto Comisionado para la Paz y con delegados del nuevo Gobierno, además de solicitar el acompañamiento de organismos internacionales y de países como Estados Unidos, Reino Unido, España, Noruega, Suiza y Catar.
La carta llega en un momento de alta tensión política. Hace pocos días, De La Espriella reafirmó que no seguirá la estrategia de la paz total y, tras conocerse audios sobre presuntos acercamientos entre el Gobierno saliente y el Clan del Golfo, pidió remitir esa información al Departamento de Estado de Estados Unidos e impulsar acciones judiciales contra los presuntos responsables.
Con este nuevo movimiento, el Clan del Golfo intenta abrir una puerta que, por ahora, el presidente electo mantiene completamente cerrada. La organización apuesta por negociar las condiciones de un sometimiento, mientras el próximo mandatario insiste en que su política frente a las estructuras criminales será de mano dura.

