Bill Gates lanza inquietante pronóstico: la IA podría quedarse con la mayoría de los trabajos
La predicción fue planteada por el fundador de Microsoft durante una entrevista en The Tonight Show, espacio presentado por Jimmy Fallon. Allí aseguró: “La inteligencia artificial (IA) realizará la mayoría de los trabajos humanos en diez años”.
El futuro del empleo podría cambiar mucho antes de lo que muchos imaginan. Bill Gates, uno de los referentes mundiales de la industria tecnológica, lanzó una advertencia sobre el avance de la inteligencia artificial y anticipó un escenario en el que las máquinas podrían asumir gran parte de las labores que hoy realizan millones de trabajadores.
La predicción fue planteada por el fundador de Microsoft durante una entrevista en The Tonight Show, espacio presentado por Jimmy Fallon. Allí aseguró: “La inteligencia artificial (IA) realizará la mayoría de los trabajos humanos en diez años”.
La declaración vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que preocupa a gobiernos, empresas y trabajadores: ¿qué ocurrirá con el empleo si las máquinas consiguen realizar cada vez más tareas de manera autónoma?
Para Gates, el cambio no se limitará a determinadas profesiones. La expansión de la IA y la robótica podría alcanzar sectores considerados esenciales, entre ellos la salud, la educación y la industria.
El empresario considera que las nuevas tecnologías podrían utilizarse para enfrentar problemas como la falta de profesionales en algunas áreas. En educación, por ejemplo, ha relacionado la automatización con las dificultades que existen para cubrir la demanda mundial de docentes.
Las consecuencias también podrían sentirse en algo tan cotidiano como la duración de la jornada laboral. Gates ha planteado que, si las máquinas asumen una parte significativa de las tareas productivas, los seres humanos podrían trabajar menos horas y retirarse antes.
“Podrás jubilarte antes, trabajar semanas laborales más cortas, y eso exigirá casi un replanteamiento filosófico sobre cómo debería emplearse el tiempo (…) Habremos creado, en cierto modo, inteligencia gratuita”, afirmó durante una conversación con el empresario Nikhil Kamath en el pódcast People by WTF.
Pero detrás de esta posibilidad también aparece uno de los grandes interrogantes de la revolución tecnológica: qué ocurrirá con las personas cuyos empleos sean desplazados por sistemas automatizados.
Gobiernos a prepararse
Gates considera que los gobiernos tendrán que prepararse para ese escenario y diseñar nuevas políticas económicas y laborales. En su opinión, la discusión no debería comenzar cuando los cambios ya estén completamente instalados, sino desde ahora. “De todas las cosas que los humanos han creado, la IA es la que más cambiará la sociedad”, sostuvo.
El fundador de Microsoft ya había planteado una visión similar en años anteriores. En 2022, escribió en su blog que la inteligencia artificial podía convertirse en “la herramienta más grande para reducir la inequidad que jamás hayamos tenido”.
Sin embargo, también ha reconocido que la transformación del mercado laboral apenas comienza. “Ya estamos empezando a ver el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral, y creo que este impacto aumentará en los próximos cinco años”, afirmó.
El escenario que describe Gates no necesariamente implica que todos los empleos vayan a desaparecer. La automatización también podría generar nuevas ocupaciones y modificar las capacidades que las empresas buscarán en sus trabajadores. El gran cambio estaría en la distribución de las tareas entre humanos y máquinas.
La carrera tecnológica tampoco se limita a los sistemas de inteligencia artificial. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ha proyectado un mercado de 40 billones de dólares para los robots humanoides, mientras Elon Musk ha estimado que para 2040 podrían existir al menos 10.000 millones de unidades de este tipo.
Por ahora, la predicción de Gates es una proyección y no una certeza sobre lo que ocurrirá con el mercado laboral. Pero su advertencia deja planteado un escenario que podría transformar radicalmente la vida cotidiana: millones de personas podrían trabajar menos, mientras las máquinas asumirían una parte cada vez mayor de las tareas que durante décadas estuvieron reservadas exclusivamente para los seres humanos.

