Alerta por niños reclutados en redes: HRW acusa a Facebook y TikTok de dejar avanzar propaganda armada
El informe documentó publicaciones que presentan la vida dentro de las estructuras criminales como algo atractivo, con imágenes de dinero, joyas, campamentos y contenidos musicales asociados con la exaltación del narcotráfico. También fueron identificadas aparentes ofertas de trabajo que terminarían funcionando como mecanismos para acercar a los menores a estos grupos.
La guerra por los menores de edad también se estaría librando en las redes sociales. Una investigación de Human Rights Watch (HRW) lanzó una fuerte advertencia sobre el contenido que circula en Facebook y TikTok y que, según la organización, estaría siendo utilizado por grupos armados para atraer niños y adolescentes hacia sus filas.
El informe documentó publicaciones que presentan la vida dentro de las estructuras criminales como algo atractivo, con imágenes de dinero, joyas, campamentos y contenidos musicales asociados con la exaltación del narcotráfico. También fueron identificadas aparentes ofertas de trabajo que terminarían funcionando como mecanismos para acercar a los menores a estos grupos.
El alcance del fenómeno genera preocupación. HRW documentó al menos 1.500 menores reclutados en Colombia desde 2021 y advirtió que los casos aumentaron de manera marcada a partir de 2023 y hasta comienzos de este año.
Entre las víctimas hay una población especialmente golpeada: los niños y niñas indígenas representan casi la mitad de los casos registrados, pese a constituir cerca del 4 % de la población colombiana.
La edad de algunos de los menores también expone la gravedad del problema. Más del 30 % de los casos documentados corresponden a niños y adolescentes entre los 10 y 14 años. Para HRW, el reclutamiento de menores en determinadas circunstancias puede constituir un crimen de guerra.
Las niñas tampoco están al margen. Representan cerca del 40 % de los casos analizados y enfrentan, además, el riesgo de sufrir violencia sexual dentro de las estructuras armadas.
Las redes se convierten en puerta de entrada
Según la investigación, los grupos armados no solamente utilizan las plataformas para exhibir su poder. También las estarían empleando para responder a jóvenes interesados en ingresar a sus organizaciones.
HRW encontró comentarios de usuarios que preguntaban cómo hacer parte del Clan del Golfo, el ELN o las disidencias de las Farc. Estas últimas aparecen vinculadas al 74 % de los casos documentados por la organización.
El contenido detectado incluye publicaciones que «glorificaban la vida armada» y mensajes que ofrecían supuestas oportunidades laborales. La organización sostiene que este material puede terminar funcionando como una puerta de entrada para menores que viven en condiciones de vulnerabilidad.
La denuncia más delicada apunta al funcionamiento de las propias plataformas. HRW sostiene que Facebook y TikTok no estarían logrando detectar y frenar de manera suficiente este material y advierte que sus algoritmos «parecen incluso promoverlo».
Meta y TikTok responden
La organización internacional informó que puso en conocimiento de Meta y ByteDance los contenidos encontrados durante su investigación. Ambas compañías aseguraron haber retirado publicaciones relacionadas con grupos armados que les fueron señaladas.
Meta manifestó que trabaja en mejorar sus mecanismos para combatir el reclutamiento de menores, mientras que ByteDance sostuvo que impide «de manera proactiva que los grupos armados ilegales y los grupos delictivos organizados utilicen» TikTok con esos fines.
La polémica deja así una pregunta abierta sobre la velocidad con la que las plataformas logran detectar este tipo de publicaciones y evitar que lleguen a potenciales víctimas antes de ser eliminadas.
Mientras tanto, las estructuras armadas continúan disputándose territorios en distintas regiones del país. El Gobierno de Abelardo de la Espriella ha respondido con una estrategia de ofensiva militar contra estas organizaciones, en un escenario en el que el reclutamiento de menores vuelve a aparecer como una de las caras más graves de la violencia en Colombia.



