9 consejos para mejorar la circulación sanguínea
Con el aumento del estilo de vida sedentario, estamos más expuestos a los problemas de circulación. El calor, el frío o el sobrepeso también son factores de riesgo.
La circulación sanguínea corresponde al recorrido de la sangre en el cuerpo. Nuestro cuerpo está formado por miles de vasos sanguíneos. Son como «autopistas» que permiten que la sangre circule por todo nuestro cuerpo. Para cumplir esta tarea, estos vasos se apoyan en los músculos y el corazón.
A veces la máquina se avería y este sistema perfectamente orquestado no funciona tan bien. Como resultado, la circulación sanguínea se ve afectada. Las células tienen dificultades para obtener el oxígeno y los nutrientes que necesitan. Los productos de desecho se eliminan con menos facilidad.
Cuanto antes se detecte esta disfunción, más fácil será su tratamiento médico. Hay algunas señales de advertencia. Por ejemplo:
- manos o pies que suelen estar fríos y entumecidos,
- pesadez u hormigueo en las piernas,
- dolores o calambres frecuentes.
En las pieles claras pueden aparecer manchas azules. La mala circulación es el resultado de varios factores:
- En primer lugar, la herencia. Si uno de los padres la padece, los hijos también se ven afectados.
- Tener sobrepeso.
- Estilo de vida sedentario.
- Fumar.
Hay que tener en cuenta que el calor o los viajes largos son factores agravantes. Para evitar el problema, es esencial centrarse en un estilo de vida saludable y adoptar los hábitos adecuados.
Consejos para mejorar la circulación sanguínea
Llénese de vitamina C
Naranjas, kiwis, pimientos: llénese de vitamina C. Estimula la circulación sanguínea y tonifica las paredes de las venas.
No cruzar las piernas
Mantener las piernas cruzadas, mientras se trabaja, por ejemplo, dificulta la circulación sanguínea al ejercer presión sobre las piernas. Si quiere evitar esta situación y sentirse cómodo en la oficina, un reposapiés le ayudará a evitar problemas de circulación.
Optar por el silicio
Comiendo pan, lentejas o frijoles, aumentas las posibilidades de acumular reservas de silicio. Este nutriente protege los vasos sanguíneos reforzando su elasticidad y su tono. Esto promoverá una buena circulación de la sangre.
Perder peso
Cuanto más exceso de peso se acumule, más difícil será la circulación de la sangre. La grasa localizada (especialmente en las piernas) impide que la sangre fluya correctamente hacia el corazón. Perdiendo algunos kilos, puede limitar el riesgo de padecer este trastorno.
Sesiones de drenaje linfático
En caso de problemas circulatorios repetidos, el drenaje linfático puede proporcionar alivio. Aunque sea un alivio momentáneo, es una excelente solución para mejorar el problema.
Un remedio con plantas
Algunas plantas han demostrado su eficacia para combatir la vasoconstricción, reducir la permeabilidad capilar, aumentar la resistencia de los vasos sanguíneos y tonificar las venas. La vid roja, el castaño de Indias, el Hammamelis, el Ruscus, el Acebo pequeño o el Ginko biloba serán sus aliados. Pida consejo a su farmacéutico para ajustar las dosis necesarias.
Centrarse en la vitamina E
El aceite de germen de trigo, los cereales integrales o las semillas oleaginosas deben ser parte habitual de sus comidas. Contienen vitamina E. La vitamina E favorece la circulación y previene la aparición de varices.
Ingesta suficiente de zinc
El zinc contribuye a la buena calidad de nuestras venas. Se encuentra principalmente en las ostras, la ternera y el cerdo.
Los beneficios del selenio
Llénese de nueces de Brasil, ostras, gambas, cangrejo y cebollas… Su alto contenido en selenio ayuda a sintetizar el colágeno, que refuerza las paredes de las venas y evita así los problemas circulatorios.
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