Golpe en Guaviare: operativo militar contra disidencias deja once fallecidos
Alias Urías Perdomo y alias Giovanni Bonito estarían entre los fallecidos tras la operación ejecutada en zona rural de El Retorno contra una estructura bajo el mando de alias Calarcá.
La madrugada de este jueves terminó en un fuerte golpe para las disidencias de las Farc en el Guaviare. Un operativo de las Fuerzas Militares en zona rural de El Retorno dejó un saldo de once personas fallecidas, entre ellas dos hombres identificados como alias Urías Perdomo y alias Giovanni Bonito, señalados como figuras importantes dentro de la estructura comandada por alias Calarcá.
La operación, denominada Amón, fue desplegada contra dos estructuras ubicadas en esta zona del departamento. Para ejecutar la acción participaron once aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana, entre ellas cinco Kfir y seis Super Tucano.
El primer reporte entregado tras la incursión hablaba de ocho fallecidos, dos capturados y cuatro heridos. Sin embargo, con el avance de las operaciones y la recuperación de los cuerpos, el número de fallecidos aumentó posteriormente a once.
Las Fuerzas Militares llegaron al objetivo después de varios días de labores de inteligencia que permitieron establecer la ubicación del campamento. El lugar fue identificado como una base de operaciones vinculada al Bloque Jorge Suárez Briceño, estructura que estaría bajo el mando de alias Calarcá.
El operativo también dejó un importante decomiso de material de guerra. Las autoridades reportaron la incautación de 11 fusiles, cinco ametralladoras y elementos de intendencia. Los cuerpos recuperados fueron trasladados a Medicina Legal para avanzar en su identificación.
Alias Urías Perdomo
Entre los nombres que aparecen en el balance está Juan Antonio Agudelo Salazar, alias Urías Perdomo, señalado por las autoridades como hombre cercano a Calarcá. Sobre él existía una recompensa de hasta $400 millones por información que permitiera su captura.
Su trayectoria dentro de las disidencias también había generado atención. En 2024 fue designado gestor de paz durante el gobierno de Gustavo Petro, pero posteriormente las autoridades lo vincularon nuevamente con actividades delictivas, entre ellas reclutamiento forzado y secuestro.
Además, el grupo bajo su mando fue señalado como responsable de una emboscada ocurrida en abril de 2025 en la vereda Guanapalo, donde seis militares perdieron la vida.
El presidente Abelardo de la Espriella reaccionó al resultado de la operación y aseguró que su administración mantendrá la ofensiva contra las estructuras armadas ilegales.
“Colombia debe saber que estamos pasando a la ofensiva. Los grandes cabecillas y sus estructuras criminales no tendrán escondite ni santuario en ninguna parte del territorio nacional”, publicó el mandatario.
La operación también estuvo marcada por un ataque contra un helicóptero del Ejército Nacional. La aeronave recibió impactos mientras se desarrollaba el desembarco de tropas, aunque no fueron reportadas bajas adicionales entre los militares.
El despliegue en Guaviare ocurrió después de enfrentamientos internos entre las disidencias de Calarcá y las de alias Iván Mordisco. Esa situación habría permitido a los organismos de inteligencia precisar la ubicación de los objetivos militares.
Las tropas continúan en el área mientras avanzan las labores de control y los procedimientos judiciales para establecer la identidad de los fallecidos. El material encontrado durante la operación permanece bajo análisis de inteligencia.
El golpe en El Retorno representa además el segundo bombardeo de gran escala realizado durante las primeras semanas del Gobierno de Abelardo de la Espriella. El primero ocurrió el 11 de agosto en Catatumbo contra integrantes del ELN.
Con el operativo Amón, el Gobierno busca afectar la capacidad de las disidencias que operan en el suroriente del país y golpear a una estructura que las autoridades ubican entre las organizaciones armadas activas en esta región.
