Carlos Caicedo enfrenta gravísima denuncia por presunto abuso sexual de una menor
Los antecedentes del caso indican que el entonces mandatario mostraba un interés insistente para que la pequeña asistiera a las reuniones que programaba con su madre, para lo cual enviaba sumas de dinero destinadas a facilitar el transporte de ambas.
Un equipo de delegados del ente acusador en la capital del país examina actualmente un complejo material probatorio conformado por audios, documentos y mensajes, con el propósito de establecer si existen méritos judiciales para avanzar en un proceso penal en contra del exgobernador del Magdalena y exalcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo. La acción legal busca esclarecer su presunta responsabilidad en un caso de abuso sexual donde la víctima sería una niña de ocho años, causa en la cual la defensa de la familia ha exigido que se aplique todo el peso de la ley. Por el momento, el excandidato presidencial no ha emitido ningún pronunciamiento público frente a esta denuncia.
El traslado de las diligencias hacia Bogotá —desde la seccional magdalenense donde se originó el caso— se ordenó en razón del fuero constitucional que amparaba al dirigente político durante el periodo en que habrían ocurrido los hechos. Según la información difundida por la revista Semana, los funcionarios judiciales analizan el testimonio entregado por la madre de la menor, quien reportó tanto el episodio principal en 2023 como un ciclo posterior de hostigamientos que forzó a la familia a modificar su rutina y desplazarse para salvaguardar su integridad.
Los antecedentes del caso
Los antecedentes del caso indican que el entonces mandatario mostraba un interés insistente para que la pequeña asistiera a las reuniones que programaba con su madre, para lo cual enviaba sumas de dinero destinadas a facilitar el transporte de ambas. Bajo esta dinámica, el 17 de julio de 2023 se concretó una cita en un apartamento de la capital del Magdalena, inmueble donde se habría desencadenado la situación de presunto abuso.
De acuerdo con el relato entregado a las autoridades, al llegar al domicilio, el dirigente solicitó a la mujer que se retirara a otra habitación bajo el argumento de querer conversar a solas con la niña. Transcurridos algunos minutos, ella decidió regresar al espacio y descubrió a su hija con la ropa de dormir desajustada, mientras que el hombre presentaba una erección visible y tenía su órgano genital expuesto. Ante esta escena, la madre tomó a la menor para escapar del inmueble, viéndose obligada a permanecer varias horas resguardada en la recepción del edificio antes de poder retornar a su vivienda.
El suceso originó un altercado inmediato dentro del recinto, en el que la mujer afirma haber recibido intimidaciones directas contra su vida. En la denuncia formal quedó consignada la siguiente declaración: “Se produjo una confrontación verbal entre Caicedo y yo, durante la cual él me amenazó de manera grave y reiterada, profiriendo expresiones en el sentido de que me iba a tirar desde el noveno piso del edificio, y que iba a acabar y destruir mi vida y la vida de toda mi familia”.
Posteriormente, las presuntas agresiones se habrían trasladado al ámbito telefónico, mediante llamadas en las que el político coaccionaba a la madre para entablar comunicación con la pequeña. Respecto a este acoso sistemático, la denunciante precisó ante los investigadores: “Caicedo también me exigía, bajo amenaza, de acudir a la Fiscalía y ‘acabar conmigo’, que le pasara telefónicamente a mi hija menor para hablar con ella. Ante estas presiones cedí en algunas ocasiones por el estado de manipulación psicológica en que me encontraba”.

