Clan del Golfo suspenderá el cobro de extorsiones durante tres meses y vuelve a buscar un acercamiento con De La Espriella
En el comunicado, el grupo reconoce que dejar de percibir esos recursos afectará sus finanzas, aunque asegura que continuará ejerciendo control en las zonas donde opera.
A pocos días de la posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella, el Clan del Golfo volvió a enviar un mensaje público al próximo Gobierno. Esta vez, la organización armada anunció que dejará de cobrar extorsiones durante tres meses en varios municipios de Antioquia, Córdoba y Sucre, una decisión que presenta como una muestra de voluntad dentro de su propuesta de avanzar hacia un eventual sometimiento a la justicia.
El anuncio fue realizado mediante un comunicado firmado por el Estado Mayor Conjunto del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y atribuido al Bloque Roberto Vargas Gutiérrez, estructura que informó que la suspensión del denominado «impuesto de guerra» estará vigente entre el 10 de julio y el 10 de octubre de 2026.
La medida cobijará varias poblaciones donde esa organización mantiene presencia. En Córdoba, por ejemplo, el listado incluye municipios como Montería, Tierralta, Montelíbano, Puerto Libertador, Planeta Rica, Cereté, Lorica, Sahagún, Chinú, San Pelayo, San Carlos, San Antero, Cotorra y Purísima, mientras que en Antioquia y Sucre también fueron mencionadas varias localidades.
En el comunicado, el grupo reconoce que dejar de percibir esos recursos afectará sus finanzas, aunque asegura que continuará ejerciendo control en las zonas donde opera. Allí sostiene que «a pesar del menoscabo de las finanzas que implica la suspensión temporal del recaudo del impuesto de guerra, el Ejército Gaitanista de Colombia continuará garantizando la seguridad y la justicia en los territorios bajo su control».
Un gesto de «buena voluntad»
La organización también señala que la decisión constituye «un gesto tangible de buena voluntad al presidente electo» y agradece el acompañamiento de países y organismos internacionales que, según afirma, han participado como facilitadores en los acercamientos sostenidos hasta ahora.
El comunicado llega pocos días después de que el Clan del Golfo enviara una carta al mandatario electo manifestando su disposición de avanzar hacia un proceso de sometimiento a la justicia, condicionado a la creación de un marco jurídico que brinde garantías para sus integrantes y establezca reglas claras para ese procedimiento.
Sin embargo, la posición del próximo Gobierno ha sido distinta. Desde la campaña presidencial, De La Espriella ha insistido en que no abrirá procesos de negociación con organizaciones armadas ilegales y ha reiterado que su administración no continuará la política de paz total implementada por el Gobierno saliente.
El presidente electo también ha manifestado que cualquier salida para estas estructuras deberá darse dentro del marco de la justicia y bajo una política de firmeza frente al crimen organizado. Esa postura quedó nuevamente en evidencia cuando, tras la divulgación de audios sobre presuntos acercamientos entre el Gobierno saliente y el Clan del Golfo, solicitó remitir esa información al Departamento de Estado de Estados Unidos y pidió que se investigaran los hechos.
En el nuevo pronunciamiento, el grupo armado insiste en que el Gobierno entrante nombre observadores para conocer el desarrollo de los acercamientos. «Reiteramos la invitación para que el Gobierno entrante designe observadores que acompañen y conozcan de primera mano el desarrollo del espacio de conversación. No tenemos nada que ocultar y sí mucho que mostrar sobre lo construido», señala el documento.
Hasta la tarde de este martes, el equipo del presidente electo no había emitido una respuesta oficial frente al anuncio de la suspensión temporal de las extorsiones ni sobre la nueva invitación formulada por el Clan del Golfo.
