Choque político por “Papá Pitufo”: Petro rechaza vínculos y lanza fuertes acusaciones
Pero la respuesta del jefe de Estado fue más allá. En su pronunciamiento, aseguró que fue quien reveló el alcance de las presuntas redes de corrupción asociadas al contrabando en el país.
La controversia por el caso de Diego Marín Buitrago escaló en las últimas horas y puso en el centro del debate al presidente Gustavo Petro, luego de que surgieran versiones sobre un supuesto encuentro con el abogado del señalado contrabandista.
Desde la oposición, el exsenador David Luna pidió que el caso sea investigado a fondo por las autoridades y cuestionó lo que considera contradicciones en las declaraciones del mandatario frente a este tema.
Ante la presión, Petro salió a responder con un mensaje directo en el que negó cualquier relación con Marín Buitrago. “No tengo tratos ni he tenido con Diego Marín. Toda comunicación hacia Diego Marín ha sido la misma: entréguese a la justicia colombiana y diga toda la verdad (sic)”, afirmó.
Pero la respuesta del jefe de Estado fue más allá. En su pronunciamiento, aseguró que fue quien reveló el alcance de las presuntas redes de corrupción asociadas al contrabando en el país. “Fui yo mismo el que hice que la sociedad colombiana supiera de Diego Marín y su capacidad de comprar altos funcionarios de la fuerza pública, de la DIAN/Aduanas y hasta presidentes de la república (sic)”, sostuvo.
La captura
También afirmó haber gestionado directamente acciones internacionales para lograr su captura. “Fui yo el que llamó al presidente de España y al primer ministro de Portugal pidiendo su captura y traslado a Colombia (sic)”, indicó.
En medio de sus declaraciones, Petro apuntó contra sectores institucionales, al señalar que la fuga del señalado contrabandista habría sido facilitada desde dentro. “Diego Marín escapó gracias al aviso que le dieron dos altos oficiales de policía (…) huyó a España y haya tiene ciudadanía español (sic)”, expresó.
El mandatario cerró con cuestionamientos a la Fiscalía General de la Nación, a la que responsabilizó de no avanzar en el caso y permitir lo que calificó como un escenario de impunidad.
El episodio agudiza la tensión política en el país y abre un nuevo frente de debate sobre las relaciones entre poder, justicia y crimen organizado.


