Sangre y caos en Cartagena: violencia entre hinchas empaña partido de Junior en Libertadores
La violencia también alcanzó a quienes se movilizaban hacia el estadio. Un bus con aficionados barranquilleros fue interceptado y atacado a piedra, con vidrios destruidos y daños en el vehículo. La intervención policial evitó consecuencias mayores.

Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó convertido en una noche de terror en Cartagena. Mientras rodaba el balón en el estadio Jaime Morón, en las calles se desataba una batalla campal entre seguidores del Junior FC y Real Cartagena.
Piedras, cuchillos y persecuciones marcaron una jornada que dejó varios heridos y escenas de pánico entre ciudadanos que nada tenían que ver con el partido. Comerciantes bajaron rejas a toda prisa y decenas de personas corrieron a refugiarse en locales y centros comerciales para evitar quedar en medio de los enfrentamientos.
Uno de los episodios más estremecedores ocurrió cuando un joven hincha del Junior fue atacado brutalmente tras caer al suelo. En medio de la multitud, fue golpeado y apuñalado en repetidas ocasiones, en imágenes que rápidamente circularon en redes sociales y generaron indignación. Versiones de medios locales indican que este hecho habría dejado una persona fallecida.
La violencia también alcanzó a quienes se movilizaban hacia el estadio. Un bus con aficionados barranquilleros fue interceptado y atacado a piedra, con vidrios destruidos y daños en el vehículo. La intervención policial evitó consecuencias mayores.
Un ambiente pesado desde temprano
El ambiente ya estaba caldeado desde horas antes. A través de redes sociales, grupos de hinchas se habían citado para enfrentarse, y mensajes amenazantes aparecieron incluso en las entradas de la ciudad, anticipando lo que terminaría ocurriendo.
En medio de la crisis, el alcalde salió a desmentir versiones sobre un supuesto ataque a un menor y lanzó una fuerte crítica a la desinformación: “No suponga lo que no ha sucedido. Si usted prefiere creerle a un portal que dice mentiras sin verificar por buscar unos likes y generar pánico, por encima de lo que confirman las autoridades y fuentes oficiales, pues estamos jodidos”. También advirtió que se tomarán medidas contundentes tras los disturbios.
Mientras tanto, dentro del estadio, el partido entre Junior y Palmeiras terminó 1-1, con gol de Teófilo Gutiérrez para los locales. Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano frente a una noche que volvió a evidenciar cómo la violencia puede desbordar cualquier escenario deportivo.
Cartagena amaneció con el eco de los disturbios y una pregunta que se repite: ¿hasta cuándo el fútbol seguirá siendo excusa para la violencia?