Entregarán casas a familias de militares fallecidos tras tragedia aérea en Putumayo
La decisión fue revelada durante el Consejo de Ministros, donde el mandatario insistió en que este gesto responde a una deuda moral con quienes perdieron la vida en servicio.
En medio del dolor nacional por el accidente del avión militar en Puerto Leguízamo, el presidente Gustavo Petro anunció una medida que busca aliviar, en parte, la tragedia: las familias de los 69 uniformados que fallecieron recibirán vivienda.
La decisión fue revelada durante el Consejo de Ministros, donde el mandatario insistió en que este gesto responde a una deuda moral con quienes perdieron la vida en servicio. “Las familias de estos sesenta y nueve soldados hasta ahora muertos deben tener al menos una casa. Con eso no resolvemos el regreso del muchacho. Pero oiga, es como la gratitud. Deben tener casa, la pensión. Para eso hay protocolos ya de eso. Pero la casa para las familias, que era lo que más hubieran querido esos muchachos tener para su mamá. Seguro que no tenían casa propia la mayoría”, afirmó.
Anuncio y cuestionamientos severos
Pero el anuncio vino acompañado de fuertes cuestionamientos. Petro lanzó críticas directas a la ministra de Vivienda, Helga Rivas, por su gestión y ausencia en reuniones clave, y puso en duda la forma en que se están asignando los subsidios en el país. “Entonces, del sueldo del soldado sale, es un subsidio al oficial y no al revés, ministra de Vivienda, que casi nunca está aquí. Entonces… Ah, bueno, sí estás aquí porque te llamé, porque ibas para Barranquilla. Y los lunes todos son lunes de Consejo de Ministros. ¿Cómo es que hay un subsidio al revés, de soldados hacia oficiales y no de oficiales hacia soldados? ¿Dónde está la política del Ministerio de Vivienda? ¿Dónde está la, el poder industrial para hacer grandes cantidades de viviendas para los soldados?”, reclamó.
Mientras crecen las preguntas, el Gobierno también intenta esclarecer qué provocó la caída del Hércules C-130. El presidente descartó que se trate de un atentado o de fallas en la pista, pero encendió la polémica al señalar el uso de aeronaves antiguas dentro de la fuerza pública.
Por su parte, la Fuerza Aeroespacial Colombiana confirmó que el avión tenía décadas de fabricación, aunque había sido sometido a mantenimiento reciente. La tripulación, según las autoridades, contaba con miles de horas de experiencia.
El siniestro ocurrió pocos minutos después del despegue en Puerto Leguízamo, dejando una de las tragedias más graves para las Fuerzas Militares en los últimos años. Ahora, entre el luto y las dudas, el país espera respuestas claras sobre lo ocurrido y las responsabilidades detrás de la emergencia.



