Asonada contra tropas que operaban contra minería ilegal en Curillo, Caquetá
Los militares que participaron en la jornada fueron instrumentalizados por miembros de la comunidad
Un operativo militar contra la explotación ilícita de oro en zona rural de Curillo, Caquetá, terminó en medio de tensiones luego de que un grupo de civiles increpara a los uniformados que adelantaban labores de reconocimiento en la cuenca del río Caquetá.
Las tropas desarrollaban acciones dirigidas a ubicar puntos de extracción ilegal que, según información de inteligencia, estarían bajo control de la estructura Raúl Reyes de las disidencias de las Farc. Durante la intervención, los soldados fueron rodeados por varias personas que lanzaron agresiones verbales con el propósito de impedir el procedimiento.
Instrumentalizados
A través de un comunicado oficial, el Ejército aseguró que quienes participaron en la asonada habrían sido instrumentalizados por el grupo armado ilegal que opera en la zona. La institución advirtió además sobre las implicaciones jurídicas de este tipo de hechos.
“Es importante recordar que la participación en asonadas o actos que impidan el ejercicio de la autoridad puede acarrear consecuencias penales (…) así como posibles conductas relacionadas con obstrucción a la función pública o favorecimiento a grupos armados organizados, dependiendo de las circunstancias”, expresa el comunicado.
De acuerdo con el pronunciamiento, la situación no dejó militares lesionados ni se registraron retenciones. Tras superar el momento de tensión, las unidades continuaron con las labores de control contra la minería ilegal.
El Ejército también señaló que los grupos criminales recurren a la población civil para blindar sus economías ilícitas. “Los grupos criminales utilizan a la población civil como escudo para proteger sus economías criminales, exponiéndola a riesgos jurídicos y de seguridad, y obstaculizando la labor legítima de la Fuerza Pública en defensa del medio ambiente y la legalidad”, precisa.
En el desarrollo de la operación fue incautada maquinaria que, según estimaciones preliminares, tendría capacidad para producir cerca de tres kilogramos de oro al mes. Esa cantidad representaría ingresos cercanos a 1.770 millones de pesos en el mercado ilegal, recursos que presuntamente serían destinados a financiar actividades ilícitas.
Las autoridades mantienen presencia en el área mientras avanzan las acciones para frenar la extracción irregular de minerales en este sector del sur del país.

