Gobierno promete que el salario mínimo daría un salto histórico en 2026
El Gobierno alista un aumento de dos dígitos que se definirá entre el 29 y el 30 de diciembre y que podría cambiar el ingreso mensual de millones de colombianos.
La cuenta regresiva ya comenzó y millones de trabajadores miran el calendario con expectativa. En los últimos días de diciembre, el Gobierno nacional revelará cuánto subirá el salario mínimo para 2026, una decisión que promete ser una de las más altas de los últimos años y que marcará el cierre económico del mandato del presidente Gustavo Petro.
Aunque el porcentaje exacto sigue bajo reserva, desde el Ejecutivo se ha repetido un mensaje claro: el incremento no será bajo. Voces del gabinete y el propio presidente han dejado ver que el aumento superará el umbral de un solo dígito, descartando propuestas consideradas insuficientes frente al costo de vida actual.
Uno de los factores que más ha elevado la expectativa es la inclusión del llamado salario mínimo vital, una figura constitucional que busca garantizar que el ingreso básico alcance para cubrir necesidades esenciales. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que este concepto será determinante en la decisión final: “Como lo indico y lo ordenó el presidente de la República (Gustavo Petro), por primera vez, vamos a incorporar el concepto de salario mínimo vital, que está en la Constitución, en el artículo 53”.
A esto se suman variables como la inflación, la productividad, el crecimiento económico y el comportamiento del empleo, elementos que el Gobierno tendrá en cuenta para fijar la cifra definitiva. El resultado podría ser un aumento que rompa esquemas frente a años anteriores.
Actualmente, el salario mínimo es de $1.423.500, sin auxilio de transporte. Durante las negociaciones de diciembre, los sindicatos pidieron un alza del 16%, mientras los empresarios defendieron un incremento del 7,21%. Si se aplicara la propuesta más alta, el mínimo se acercaría a $1.653.000. Otras cifras que han circulado dentro del Gobierno hablan de aumentos entre el 11% y el 13%, lo que dejaría el salario por encima de $1,58 millones y hasta cerca de $1,61 millones.
El debate se intensifica si se mira el panorama del salario vital. Estudios citados por centrales obreras, basados en análisis de la OIT, señalan que el ingreso actual estaría lejos de cubrir el costo real de vida, con una brecha cercana a los $700.000. Bajo ese enfoque, el salario mínimo debería acercarse a los $2 millones para garantizar condiciones dignas.
El pulso entre empresarios y trabajadores ha sido uno de los más tensos de los últimos años. Fenalco decidió no participar en la mesa de concertación y su presidente, Jaime Alberto Cabal, advirtió que los aumentos de dos dígitos pueden afectar el empleo formal. Desde el sindicalismo, en cambio, defienden el alza. Fabio Arias, presidente de la CUT, afirmó que “la economía no se va a deteriorar por mejorar los ingresos de las trabajadoras y trabajadores”.
Con posiciones enfrentadas y un país pendiente del anuncio, el salario mínimo de 2026 se perfila como una decisión que no solo impactará el bolsillo, sino que también reavivará el debate sobre cuánto vale realmente vivir y trabajar en Colombia.

