Incertidumbre entre los trabajadores por la definición del salario mínimo de 2026
Mientras continúan las discusiones, crece la inquietud entre los trabajadores, que temen que la negociación termine sin acuerdo y que el ajuste no compense el costo de vida.
A pocos días de que concluya la primera etapa de la negociación del salario mínimo, el ambiente entre los trabajadores es de preocupación. La discusión, que definirá el ingreso base de millones de colombianos en 2026, avanza sin señales claras de acuerdo y con fuertes reparos desde el movimiento sindical.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) advirtió que la posibilidad de una concertación con el sector empresarial es limitada. Su presidente, Fabio Arias, expresó abiertamente el escepticismo de la clase obrera frente al proceso. “Yo veo que no vamos a tener la más mínima posibilidad de ninguna concertación con los empresarios. Hablo por lo menos desde parte de los trabajadores. Pues ellos (los empresarios) se la han pasado todos estos tres años criticando al gobierno Petro y haciéndole una oposición radical y, a mi manera de ver, muy irracional”, sostuvo.
Más allá de un porcentaje
Para los sindicatos, el debate va más allá de un porcentaje. Se trata de si el salario mínimo alcanza o no para cubrir las necesidades básicas de una familia. Arias cuestionó que los gremios mantengan el mismo discurso de años anteriores, en el que advertían efectos negativos sobre el empleo y la economía. Según el dirigente, esas predicciones no se cumplieron. “Dijeron que se iba a generar desempleo, liquidación de empresas y la economía no iba a crecer. Y resulta que los datos que hay matan ese relato”, afirmó, al tiempo que señaló que el desempleo ha disminuido y que varios sectores productivos muestran buenos resultados.
La propuesta de los trabajadores es un aumento del 16 %, basado en el concepto de salario mínimo vital de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este indicador busca establecer el ingreso necesario para garantizar una vida digna. “El salario mínimo vital correspondiente a los gastos que tiene una familia para garantizar una vida social adecuada y que satisfaga los requerimientos básicos mínimos para su núcleo familiar”, explicó Arias, al indicar que el salario actual se encuentra muy por debajo de ese umbral.
De aprobarse ese incremento, el salario base pasaría de $1.425.000 a $1.653.000 y el auxilio de transporte subiría a $232.000, lo que daría un ingreso total de $1.885.000. En contraste, los empresarios propusieron un aumento del 7,21 %, que dejaría el salario en $1.527.743 y el auxilio en $214.420, para un total cercano a $1.741.000.
Mientras continúan las discusiones, crece la inquietud entre los trabajadores, que temen que la negociación termine sin acuerdo y que el ajuste no compense el costo de vida. De no lograrse un consenso, será el Gobierno nacional el encargado de fijar el aumento por decreto, una decisión clave para el bolsillo de millones de hogares a partir del próximo año.
