Gobierno aplaza decisiva reunión del salario mínimo
La negociación del salario mínimo, que cada año provoca tensiones, ahora entra en un terreno más caliente, en medio de propuestas irreconciliables y un clima que ya empieza a sentirse cargado.
El ajuste del salario mínimo para 2025 entró en una fase de máxima tensión luego de que el Gobierno moviera, casi a última hora, una de las sesiones claves de la Comisión de Concertación. La jornada, que debía realizarse el 12 de diciembre, quedó reprogramada para el lunes 15 a las 2:00 p. m., un cambio que cayó como balde de agua fría en varios sectores y que marca un giro en un proceso que ya venía cargado de choques, desconfianza y apuestas enfrentadas.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, anunció que antes de la reunión habrá una audiencia pública para escuchar a organizaciones que no hacen parte de la mesa oficial. Después, aseguró, el Gobierno está listo para una jornada maratónica: “Seguramente, el día lunes en la tarde daremos la discusión definitiva… hasta antes de las 12:00 p. m., a efectos de poder entregarle una noticia que, yo espero, sea una buena noticia de un incremento justo y razonable”.
El funcionario insistió en que nadie se ha levantado de la mesa, pero reconoció que el reloj presiona: “Todos tenemos el compromiso de conversar y de intentar concertar hasta el 15, antesito de las 12:00 p. m.”.
Choque frontal por el aumento
Mientras el Gobierno intenta mantener la calma, los sindicatos llegaron con los ánimos arriba. Fabio Arias, presidente de la CUT, volvió a lanzar dardos contra quienes aseguran que un aumento alto trae caos económico: “Esas tesis típicamente neoliberales y proempresariales las ha refutado la realidad”. Para el dirigente, los vaticinios de inflación y desempleo no se cumplieron en los últimos tres años.
“No es cierto que un incremento salarial importante… dispare la inflación, dispare el desempleo y dispare la informalidad. Eso no ha sucedido”, recalcó.
En la otra orilla, el malestar es evidente. La presidenta de Acopi, María Elena Ospina, confesó que quedaron “sorprendidos” con las cifras que proponen los sindicatos. Incluso fue más directa: “Estamos muy alejados para tener una propuesta conjunta”.
La cuenta regresiva ya empezó
El cronograma legal no da mucho margen. Si no hay acuerdo antes del 15 de diciembre, el Gobierno deberá fijar el nuevo salario mínimo por decreto, a más tardar el 30 de diciembre. La ley es clara y no admite extensiones.
Las fechas que vienen son críticas:
15 de diciembre: primer vencimiento para lograr un acuerdo.
16 y 17 de diciembre: presentación de salvedades.
18 de diciembre: revisión de esas salvedades.
Entre el 19 y el 29 de diciembre: sesiones extraordinarias, si son necesarias.
30 de diciembre: fecha límite para el decreto.
Para la definición final, el Ejecutivo tendrá en cuenta la inflación de noviembre (5,30%), el comportamiento de la productividad y otros indicadores que exige la ley.
La negociación del salario mínimo, que cada año provoca tensiones, ahora entra en un terreno más caliente, en medio de propuestas irreconciliables y un clima que ya empieza a sentirse cargado. El lunes 15 será decisivo, con la expectativa de si habrá concertación… o si la última palabra la tendrá la Casa de Nariño.


